Finanzas

Los préstamos personales vuelven a crecer, luego de moderarse el temor a una fuerte suba del dólar

23-11-2014 La calma en las expectativas devaluatorias, el techo a las tasas de interés impuesto por el Banco Central y el empujoncito de ProCreAuto revirtieron la tendencia negativa de los primeros meses. A partir de septiembre, se registra un repunte en los montos colocados. ¿Qué bancos dominan el mercado?
Por Rubén Ramallo - Mariano Jaimovich
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Una vez más, se repite el viejo concepto de la "frazada corta": lo que se tapa por un lado, termina destapándose por otro.

Esto puede aplicarse para describir las consecuencias del movimiento -alcista primero, bajista después- de las tasas de interés y sus efectos sobre los depósitos y préstamos.

En los primeros meses (hasta mayo) se registró un fuerte repunte, habida cuenta de la intención de los funcionarios de defender al peso y a las colocaciones bancarias frente al dólar blue.

El efecto "frazada corta" entonces se hizo presente: al tiempo que se logró incentivar los plazos fijos, se generó una fuerte caída de los créditos dirigidos a los particulares y empresas.

La suba de tasas del arranque del año impactó claramente en los montos colocados en concepto de préstamos: el registro de $6.300 millones se derrumbó hasta los $4.300 millones.

Luego, el Gobierno comenzó a deshacer el camino andado, ante el temor a un mayor freno en la economía y el consumo. Así, comenzó a bajar los tipos de interés hasta alcanzar nuevamente los registros de principios de año (ver cuadro).

En esta dirección, el Banco Central salió al ruedo a fijar valores mínimos y máximos para las tasas que aplican los bancos.

Es decir, estableció un piso que deben pagar por el dinero que reciben (plazos fijos) y, al mismo tiempo, un techo respecto a lo que deben cobrar por la plata que ofrecen (préstamos).

En el caso concreto de los créditos dirigidos a personas, las tasas nominales cayeron al 37% actual, desde el 46% registrado en abril (ver cuadro). 

Por el lado de los créditos, sin duda que la baja fue bien recibida por los particulares.

El abaratamiento en el costo del dinero tuvo su reflejo en la fuerte suba de los montos colocados (ver cuadro).

Otro factor que jugó a favor de la reactivación de los créditos fue el arranque del plan oficial ProCreAuto, lanzado a fines de junio.

Pese a los serios inconvenientes en su implementación, las automotrices y concesionarias concretaron unas 20.000 operaciones por un monto cercano a los $2.000 millones.

Esta cifra implica un aporte del orden del 8% a las transacciones tradicionales vinculadas con el financiamiento de 0km.

Así las cosas, por primera vez desde febrero, los montos desembolsados por las entidades llegaron a superar en un 20% a los registrados un año atrás.

Si bien esta cifra es aún negativa en términos reales, marca un cambio de tendencia respecto a lo sucedido en el primer semestre, período en el que llegaron a caer hasta un 25% frente a los de un año atrás (ver cuadro).

Efecto dólar
Más allá del relativo empuje de ProCreAuto, los analistas consultados por iProfesional señalan que se abrieron otras alternativas que incentivan a los argentinos a tomar préstamos.

"La toma de créditos se recompuso en este último tiempo, luego de una actitud sumamente precautoria por parte de los consumidores, que tuvo lugar en el primer semestre, principalmente tras la devaluación de enero", señala Hernán del Villar, economista del Estudio Alpha.

Transcurrida la primera parte del año, ahora con expectativas alcistas más moderadas para el dólar, el mercado financiero se tornó más atractivo y proactivo a la hora de querer captar nuevos clientes.

Según Villar, se aprecian en el mercado más beneficios y ofertas para comprar determinados productos atados al tipo de cambio. 

"Se incrementaron las solicitudes de créditos, ante la posibilidad de adquirir un artículo o contratar un servicio hasta en 18 cuotas y, en muchos casos, sin interés", añade el experto.

"Para el usuario, significa una muy buena oportunidad de compra pero, al mismo tiempo, muestra a lo que deben apelar las empresas para enfrentar el panorama recesivo y las distorsiones que genera el atraso cambiario", sentencia Villar.

En el mismo sentido se expresa Francisco Gismondi, analista económico de la Consultora Empiria: "Todo los bienes que siguen al dólar oficial, gozan de alta demanda y la gente los busca con mayor anticipación".

Agrega, a modo de ejemplo que "más allá de la estacionalidad, la venta de pasajes aéreos se multiplicó por cuatro en las últimas semanas. Esto se canaliza a través del crédito personal y de los pagos con tarjeta".

En cuanto a los préstamos a individuos, Gismondi considera que es factible que ProCreAuto esté influyendo en la mayor cantidad de solicitudes.

El techo a las tasas
Para abaratar el costo de los créditos, en junio el Banco Central estableció que la tasa nominal anual (TNA) de los préstamos personales no puede superar en 1,45 el nivel de referencia fijado por la tasa Lebac para la mayoría de las entidades. 

Más allá de este tope, está el costo financiero total (CFT), que incluye la TNA a la que se suman los gastos administrativos. 

En el caso de las entidades con menor participación en la captación de depósitos, la TNA máxima ronda el 69% el CFT prácticamente se duplica al tocar casi el 130% anual (como sucede con el Banco de Servicios y Transacciones y la Caja de Crédito Cuenca).

Con este nivel de tasas sobre la mesa, quien tome un crédito de $20.000 a 24 meses en las dos primeras entidades, terminará devolviendo unos $46.000.

Es decir, 2,3 veces más que el monto solicitado inicialmente, con una cuota inicial del orden de los $1.900.

Distinto es el caso de los bancos líderes, que captan por encima del 1% de los depósitos: con una tasa máxima del orden del 38%, el costo total se eleva en algunos casos al 50% anual.

En el ejemplo anterior ($20.000 a 24 meses), el particular restituyendo cerca de $34.000. Es decir, 1,7 veces más.

Del comparativo se observa que quienes saquen un crédito en un banco líder terminarán abonando $11.000 menos que en una de las entidades más pequeñas para el ejemplo en cuestión. 

En otras palabras, se ahorrarán un monto equivalente a 8 cuotas.

Quiénes dominan el mercado de préstamos
El "top ten" del mercado de préstamos personales está claramente liderado por dos entidades: Banco Provincia y Macro, que en conjunto aglutinan la cuarta parte.

Un escalón más abajo se posicionan Santander y Nación, con una participación del orden del 7,5% cada uno. Si se suman al BBVA y al Ciudad, se completa la mitad del volumen operado en Argentina en este segmento (ver cuadro). 

De darse un contexto más estable y una economía más predecible, serán cada vez más los argentinos que se animen a tomar un crédito personal y aprovechar los beneficios y descuentos que otorgan las empresas para hacerle frente a la recesión.

En tanto, el atraso cambiario vuelve a jugar a favor para irse de vacaciones al exterior o comprarse algún producto aprovechando un dólar tarjeta que corre por debajo del blue.

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