Finanzas

HSBC recorta hasta 50.000 empleos y cierra operaciones en Turquía y Brasil

09-06-2015 La compañía busca reducir costos por entre 4.500 y 5.000 millones de dólares a nivel mundial y concentrar sus negocios en China y Asia-Pacífico
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HSBC Holdings, el banco más grande de Europa por valor de mercado, recortará hasta 50.000 empleos en todo el mundo para reducir costos y devolver su núcleo a las florecientes economías asiáticas donde comenzó sus operaciones hace 150 años.

El banco, que ahora tiene su sede en Londres, dijo el martes que "realiza una transformación significativa de su cartera de negocios" y "reasigna recursos para capturar futuras oportunidades de crecimiento previstas".

Los recortes de empleos, que afectarán a casi una quinta parte de la fuerza laboral del banco, involucran a 25.000 empleados de sus unidades en Brasil y Turquía y entre 22.000 y 25.000 por la consolidación de sus operaciones informáticas y el cierre de sucursales, aseguró la agencia Reuters. 

El director general de HSBC, Stuart Gulliver, expuso este martes el plan del banco durante una presentación a los inversores en Londres en la que habló de un cambio "significativo".

HSBC prevé por un lado eliminar alrededor de 10% de sus efectivos, hasta 25.000 empleos, según un plan publicado en su sitio Internet, y otros 25.000 empleos debido a la cesión de sus actividades en Turquía y Brasil.

La empresa emplea a más de 21.000 personas en Brasil y tiene más de 850 agencias en el país sudamericano, indicó la AFP. Todo ello quedará reducido a "una presencia para atender las necesidades internacionales de los grandes clientes corporativos".

También cerrará sucursales en otras partes del mundo, acelerará la desmaterialización de las transacciones y deslocalizará miles de puestos de trabajo a países "de bajo coste y alta calidad" de mano de obra, indicó el banco.

Esta decisión se enmarca en el objetivo de "reducir los costos en entre 4.500 y 5.000 millones de dólares anuales de aquí a 2017", según una nota enviada a la Bolsa de Hong Kong.

Volver a las raíces
En el anuncio de estas modificaciones, el banco dejó claro dónde cree que está su futuro comercial: en China y la región del Asia-Pacífico. Y podría incluso mudar allí su sede, actualmente ubicada en Londres. 

Además de tener ya una presencia considerable en toda Asia, HSBC tiene lazos históricos con la región. Se fundó en Hong Kong en 1865 cuando la ciudad era una colonia británica para financiar el creciente comercio entre China y Europa, que en buena parte estaba relacionado con el opio. Su nombre original, después abreviado a HSBC, lo dice todo: Corporación Bancaria de Hongkong y Shangai.

"El mundo está cada vez más conectado, y se espera que Asia muestre un alto crecimiento y se convierta en el centro del comercio global en la próxima década", dijo Stuart Gulliver, director ejecutivo de HSBC, en declaraciones relevadas por Associated Press.

"Reconocemos que el mundo ha cambiado y debemos cambiar con él", amplió.

Gulliver anunció que a fines de 2015 habrán completado su análisis sobre su sede, que podría suponer el regreso a Hong Kong tras unos años en Londres, en Canary Wharf.

El endurecimiento de las regulaciones bancarias en el Reino Unido podría aconsejar el traslado, admitió en abril la institución. "No hay futuro para los grandes bancos internacionales en Europa y Estados Unidos, da igual lo que recorten" en gastos, dijo a la AFP el analista financiero Francis Lun.

Los gobiernos de esas dos regiones "sufrieron grandes perdidas durante el tsunami financiero y quieren desquitarse con los bancos", añadió.

Acechado por los escándalos
El mayor banco de Europa sufrió una caída de 15% de sus beneficios netos en 2014 por culpa principalmente de las multas colosales de miles de millones de dólares que tuvo que afrontar por irregularidades varias, sobre todo en Reino Unido y Estados Unidos.

El más conocido de los escándalos con los que se ha relacionado fue bautizado como "Swissleaks" y consistió en el uso de su filial suiza por miles y miles de clientes, entre ellos muchas personalidades, para evadir impuestos en sus países.

El caso estalló a finales de 2008 cuando el exempleado de HSBC Hervé Falciani entregó ficheros informáticos de la filial suiza a las autoridades francesas, que la compartieron con varios países que abrieron a su vez sus propias investigaciones y que podrían acabar juzgando al banco, como hará Francia.

Antes, en 2012, el banco tuvo que pagar una multa de casi 2.000 millones de dólares en Estados Unidos por haber permitido transferencias de clientes presuntamente vinculados al narcotráfico en México y el terrorismo en Medio Oriente.

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