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El perfil de Lázaro Báez, el hombre que pasó de cajero a multimillonario

06-04-2016 El empresario que está detenido por presunto lavado de dinero. Cuenta en su haber un paquete de 14 empresas, y un patrimonio que a 2013 casi alcanza los $67 millones con más de 79 propiedades, con un crecimiento de 2200% en sólo cinco años
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Lázaro Báez nació en Corrientes el 11 de octubre de 1956 y se crió en Santa Cruz donde supo forjar un fuerte vínculo con Néstor Kirchner, a quien conoció en 1990 cuando éste cumplía su último año de mandato como intendente de Río Gallegos y se preparaba para lanzar su campaña a la gobernación.

El empresario, que muchas veces fue señalado como el "testaferro" del expresidente, se desempeñó durante varios años como empleado bancario, tanto en la sucursal del Banco Nación como en el Banco de la Provincia de Santa Cruz, donde en 1991 alcanzó la gerencia de la entidad, presuntamente favorecido por Kirchner.

Con el apoyo del entonces gobernador, el empresario inició un vertiginoso ascenso en los negocios, y primero intervino y privatizó el Banco de Santa Cruz y más tarde conformó el directorio de Austral Construcciones S.A, la empresa emblemática de un pool de firmas que comanda, y que según se denunció obtuvo el 82% de las licitaciones otorgadas por el gobierno de la provincia patagónica durante los 12 años de gobierno kirchnerista.

Según lo que sostienen distintos sectores políticos, el empresario también obtuvo el 12% de los contratos licitados por el Ministerio de Planificación, durante el comando de Julio de Vido.

Tan sólo cinco años después, las empresas de Báez recaudaron 4000 millones de pesos en contratos estatales y 1200 millones por negocios con Santa Cruz.

Así fue que el hombre que empezó como cadete del Banco de Santa Cruz pasó a quedar al frente de un grupo económico con inversiones diversificadas no sólo en la construcción, sino también en la comercialización de neumáticos y el petróleo.

Acerca de la relación cercan con el kirchnerismo trascendió que el empresario construyó un lujoso edificio en un terreno cedido por Kirchner en Río Gallegos, del cual el expresidente se habría quedado con diez de los departamentos nuevos y donde se levantó el Mausoleo de Néstor Kirchner construido tras su muerte.

Sin embargo, la relación entre el empresario y los Kirchner no termina allí: incluso Báez es investigado por el alquiler de habitaciones del hotel de lujo Alto Calafate,  perteneciente a la familia de la ex presidenta Cristina Fernández dirigido por Romina Mercado, hija de la gobernadora Alicia Kirchner, en el marco de la causa Hotesur.

Según especifica la investigación, el empresario firmó acuerdos confidenciales y retroactivos con los que garantizó el pago de 935 plazas por mes, durante 2010 y 2011, sin importar si sus empleados usaban esas reservas o no.

Lo cierto es que el vínculo entre la familia kirchnerista y el dueño de Austral Construcciones comenzó a resquebrajarse. Al menos, así lo demostró Alicia Kirchner, al ser consultada sobre las supuestas sociedades que involucran directamente a su familia con el empresario. "Jamás", lanzó la gobernadora al ser consultada sobre las eventuales sociedad. Sin embargo, Lázaro también decidió arremeter contra la funcionaria. "Yo puedo explicar mi patrimonio. Alicia Kirchner y Ricardo Echegaray no", disparó el empresario.

A pesar de las desmentidas, de acuerdo a un informe periodístico, la ex familia presidencial utilizó la sociedad Los Sauces SA para completar múltiplesperaciones inmobiliarias con el dueño de Austral Construcciones.

En una de las pocas entrevistas que concedió, el empresario aseguró: "No soy corrupto. Tenemos controles fiscales de todos los colores y son mucho más severos para nosotros".

No obstante, en abril de 2013, Lázaro Báez pasó a ser investigado por supuesto lavado de dinero, luego de que Federico Elaskar y Leonardo Fariña admitieron en un programa televisivo su participación en maniobras financieras realizadas para enviar a la banca suiza alrededor de 55 millones de euros en un lapso de seis meses y en el desvío de fondos públicos adjudicados a sus empresas para la realización de obras públicas.

Precisamente, el empresario declaró hace instantes ante el juez federal Sebastián Casanello en la causa conocida como la "Rosadita", donde se investiga un caso de supuesto lavado de dinero y en la que aparecen, además, involucrado su hijo Martín Báez. Lo cierto es que el empresario también está acusado por evasión fiscal luego que se denunciara a Austral Construcciones de haber emitido facturas apócrifas para disminuir ingresos reales.

 

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