Finanzas
Familiares y amigos de Putin fugaron de Rusia u$s10.000 M haciendo "conta con liqui"
14-04-2016 La maniobra, que no fue detectada oportunamente por el Deutsche Bank, debido a "fallos internos" se realizó entre los años 2012 y 2014
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Un informe interno revela cómo todos los controles internos del Deutsche Bank fallaron a la hora de detectar e impedir un enorme flujo de dinero negro que salía de Rusia utilizando los canales de la entidad financiera, y cómo el banco alemán no cumplió con su mandato de alertar a los reguladores en Fráncfort, Londres y Nueva York.

Conforme figura en el documento, ya a comienzos de 2014 saltaron las primeras alarmas: un banco chipriota consultó a la sede de la entidad en Londres, el propio banco central ruso hizo algunas preguntas y funcionarios de Moscú incluso compilaron una lista de transacciones que consideraban sospechosas para que el banco alemán les echase un vistazo.

Algunas de esas reclamaciones fueron simplemente ignoradas. Y otras se desecharon tras un breve examen. El caso es que tendría que pasar un año entero (toda una eternidad, en el mundo acelerado de las transferencias de fondos instantáneas) para que el banco alemán se pusiese manos a la obra. Y eso una vez que las autoridades rusas habían comenzado ya a interrogar a empleados del Deutsche Bank en ese país.

¿Cómo pudo pasar? El informe asegura que el sistema de controles internos para evitar el blanqueo de dinero y otros delitos financieros tiene fallos "sistémicos" que permitieron que más de u$s10.000 millones saliesen sin control de Rusia desde 2012 hasta finales de 2014.

Por el momento la entidad de bandera alemana ha provisionado 5.500 millones de euros (unos u$s6.200 millones) para hacer frente a los costos legales y a las indemnizaciones que le reclaman sus accionistas, que han visto cómo las acciones cotizan ahora a un tercio del precio de emisión.

La dirección renovada del banco promete que ha "abordado esas deficiencias y ha tomado medidas disciplinarias respecto a ciertos individuos", pero eso no detendrá las investigaciones que han puesto en marcha los reguladores europeo y estadounidense.

Así blanqueaba Deutsche Bank
La lavadora de dinero ruso funcionaba de forma sencilla: se compraban en Moscú acciones de empresas locales con una alta capitalización, y se pagaban en rublos. Después bastaba con vender esas mismas acciones en Londres, ingresando la cantidad correspondiente en dólares. Dicho de otra manera, hacían "conta con liqui".

Aunque este tipo de operaciones no son ilegales per se, los protocolos para evitar el blanqueo internacional de dinero requieren un escrutinio directo para comprobar que la operación responde a una necesidad fundamental del cliente y no es una mera tapadera para sacar dinero del país de forma subrepticia.

En el caso del fraude tolerado por Deutsche Bank, el sistema empleaba una red de empresas radicadas en paraísos fiscales y de brókers rusos, que no se molestaba demasiado en esconder sus actividades: las operaciones no sólo movían volúmenes que deberían haber llamado la atención de cualquiera de los agentes operando en el banco -que era el intermediario por cuyas manos pasaban todas ellas-, sino que además siempre lo hacían en la misma dirección, desde Rusia hacia el extranjero.

La sombra de Putin
A mediados de 2014 el torrente comenzó a llamar la atención del banco central ruso, que alertó a Deutsche Bank. También sus propios empleados avisaron a la entidad alemana. La respuesta de la dirección fue dejar de operar con algunas de las compañías denunciadas, pero el grueso del blanqueo continuó sucediendo gracias a que la oficina londinense de Deutsche Bank, que ignoraron los avisos.

Claro que en Rusia las investigaciones tampoco han ido más lejos. Algunos informes señalan que parte de los fondos evadidos pertenecen a un familiar de Vladimir Putin (cuyo nombre no se ha dado a conocer), así como a dos de sus más viejos amigos: los hermanos Arkady y Boris Rotenberg. No parece que Moscú haya puesto a estos viejos conocidos de la plutocracia rusa bajo la lupa, y el Kremlin ha respondido que las acusaciones no tienen fundamento.

 

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