Finanzas
Sturzenegger volvió a bajar la tasa de interés: ¿el atraso cambiario ya preocupa más que el nivel de inflación?
30-11-2016 Por cuarta semana consecutiva redujo 50 puntos básicos los rendimientos de referencia y en todo el mes cayeron desde 26,75% al 24,75% actual. Mientras la inflación no muestra señales de amesetarse y el tipo de cambio avanza rumbo a los 16 pesos
Por Mariano Jaimovich
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El Banco Central muestra que ha dado un giro en sus prioridades.

Es que con signos poco claros respecto de que la inflación -principal variable que tiene en mira- haya sido domada, y con un dólar en alza cercano a los $16, continúa haciendo descender las tasas con fuerza.

Este martes, por cuarta semana consecutiva Sturzenegger la redujo 50 puntos básicos.

Más aun, durante noviembre ya la bajó dos puntos porcentuales: pasó del 26,75% al actual 24,75% anual (Lebac a 35 días).

Esto sería señal de lo que a voces ya se comenta en la city: que el propio Presidente de la Nación, Mauricio Macri, le pidió que reduzca el costo del dinero para así favorecer la reactivación de la economía.

A su vez, se apunta a darle un mayor atractivo al dólar: un aumento en la demanda elevaría su precio y reduciría las presiones vinculadas con el atraso cambiario, que complica las exportaciones de las economías regionales.

En este sentido, ya hay sectores que "claman" por un tipo de cambio superior a los $17.

Asimismo, los economistas que participaron del REM de octubre -elaborado por el BCRA- proyectaban una tasa para las Lebac de 24,8% hacia fin de año para el más corto plazo (Lebac a 35 días).

Esta cifra, por cierto, ya ha sido superada este martes. Es decir, un mes antes de las previsiones.

"El BCRA quiere que la moneda local se deprecie y tiene una teoría para fundamentarlo", aseguró Pablo Gerchunoff, historiador económico y profesor plenario e investigador de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

Esto ocurre en un contexto en el que el alza de precios no parece estar controlada.

La semana pasada la UTDT difundió que, "según el promedio, la inflación esperada sube 2,8 puntos porcentuales con respecto al mes anterior y se ubica en 30,4% en términos anualizados.

Se trara de una cifra bastante por encima de las metas de Sturzenegger que, de cara al último trimestre, la preveía en menos del 1,5% mensual (y en la franja del 12% al 17% anual para 2017).

En este contexto, desde la consultora Economía & Regiones alertan que el problema principal se encuentra en el plano fiscal, en el elevado gasto público y en las presiones políticas que pueden condicionar al presidente del BCRA.

"Si el BCRA cede ante las presiones políticas y reduce el tipo de interés para estimular la actividad, el proceso desinflacionario se abortará y la inflación terminará ubicándose por encima de la meta 2017", indican.

Afirman que cumplir con el objetivo de una suba de precios menor al 17% para el año que viene exige que el Banco Central continúe con un manejo estricto y prudente de la tasa de referencia.

Por otro lado, remarcan que la entidad comenzó a reducir nuevamente el interés de referencia sin que los fundamentos en cuanto a expectativas de inflación lo avale.

"Los argumentos esgrimidos detrás de la baja contradicen a los propios argumentos que el mismo BCRA había utilizado para dejarla quieta durante las siete semanas previas", expresaron desde E&R.

En este sentido, días atrás se conocieron los datos de inflación del IPC San Luis, publicados por esa provincia, del Sistema de Índices de Precios Mayoristas y del Índice del Costo de la Construcción.

La justificación esgrimida por el propio Banco Central este martes fue en línea aquello que viene sosteniendo: "En la última semana no se publicaron datos oficiales de inflación".

Las estimaciones de fuentes estatales y privadas sugieren que en noviembre los precios se mantienen en línea con el objetivo planteado en mayo. Es decir, el de una inflación promedio del 1,5% o menos  (equivalente a 19,6% anualizado o menor) en el último trimestre de 2016", apuntaron.

Para algunos analistas, el nivel de avance de los precios no es tan alarmante y consideran que los pasos del Banco Central -en cuanto al descenso en los rendimientos de las Lebac- son los correctos.

"Good news. Yo creo que si la inflación sigue así hay espacio para que la tasa quede en el 23%", consideró en redes sociales Martin Polo, economista jefe de Analytica.

Rendimientos y plazos
En la licitación de este martes de Letras del Banco Central, las propuestas recibidas alcanzaron los $87.525 millones, aunque la entidad finalmente terminó adjudicando $86.263 millones.

Esta cifra no logró cubrir los vencimientos de esta semana ($94.990 millones) los más elevados en todo el año. Esto generó una expansión de la base monetaria de $11.422 millones.

Y en toda la semana el efecto expansivo total por operaciones de Lebac fue de $7.247 millones.

El 71% de las Letras fue adjudicado a un plazo de 35 días, al 24,75% anual (50 p.p. menos que la semana pasada).

En los períodos siguientes los tipos de interés se establecieron de la siguiente manera:

-A 49 días se fijaron en un 24,59% anual.

-A 77 días, en 24,23%.

-A 140 días, en 23,67%.

-A 203 días, en 23,28% anual.

-Y a 259 días, en 22,99% anual.

Tal como diera cuenta, iProfesional, afloran todo tipo de interpretaciones vinculadas con la decisión del BCRA de seguir bajando la tasa sin que haya evidencias concretas de una menor inflación.

Pero aquí es donde entra a jugar el contexto internacional.

El mercado "decodifica" que los funcionarios lo hacen para otorgarle un poco más de atractivo al billete verde y -de este modo- evitar que la Argentina quede "presa" de un mayor atraso cambiario.

Esto, en un escenario global en el que la divisa estadounidense se está fortaleciendo frente a otras monedas, a raíz del temor que genera la victoria de Trump, que induce a los inversores a buscar refugios para su capital.

Podría estar latente el riesgo de que una reducción del tipo de interés (en pesos) le otorgue un mayor atractivo al dólar, que este último eleve su precio y que tal incremento alimente la inflación.

Sin embargo, en el Gobierno están convencidos de que no ocurrirá, al menos en estos momentos del país.

Entienden que una devaluación "asistida" -si se lleva a cabo en un contexto recesivo como el actual- lejos está de generar un alza del índice, porque la (floja) demanda de bienes y servicios no lo convalidaría.

Por otro lado, la ola devaluatoria que se ha producido en la región lleva a los funcionarios a tener que reacomodar -indefectiblemente- el tipo de cambio para que no se genere una nueva crisis.

 

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