Energías Limpias
Dos medidas que prometen un "boom" de energías renovables en la provincia de Buenos Aires
10-01-2017 Oficialismo y oposición trabajan en un proyecto de ley para permitir a usuarios particulares que vuelquen energía limpia a la red a través de incentivos económicos. Para el desarrollo de pequeños parques eólicos, el Gobierno de María Eugenia Vidal planifica el lanzamiento de un nuevo programa
Por Gastón Fenés
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A través de licitaciones, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación que dirige Juan José Aranguren logró que numerosas compañías se interesen en construir imponentes centrales de energía eólica, solar, biogás biomasa, así como también hidroeléctrica.

Se trata de grandes plantas que abastecerán a millones de usuarios a partir de 2018, cuando técnicamente estarán operativas e inyectando electricidad al sistema.

Como consecuencia de las subastas, la Provincia de Buenos Aires contará con ocho granjas eólicas, concentradas en su mayoría en zonas cercanas al mar, donde crujen los vientos más fuertes y en forma sostenida.

Al competir por precio para conseguir el contrato PPA, los empresarios delinearon emprendimientos de gran escala, todos con más de 50 MW de potencia.

Bajo esta modalidad, se continúa con el modelo de generación de energía concentrada en grandes “fábricas”.

Sin embargo, este formato -que dominó el negocio hasta comenzar el siglo XXI- entró en discusión.

No sólo en la Argentina, sino también en la región y el mundo en general

¿A qué se debe la polémica? Los políticos "modernos", es decir, los que más conscientes están sobre los efectos del cambio climático, proponen modificar el régimen de generación de energía, tomando las mejores prácticas de Europa.

Bajo esta óptica, la energía eléctrica ahora no sólo debe ser renovable. También debe ser producida directamente en el área donde se registra la demanda. Es decir, cerca de casas, comercios e industrias.

No es un capricho de los dirigentes. De esta forma se generan más puestos de trabajo en las provincias y se logra mayor eficiencia, evitando pérdidas de energía en las redes de distribución.

Además, es una manera de evitar los cortes de luz durante el verano, cuándo los cables toman temperatura.

Como si fuera poco, produciendo en forma descentralizada se requiere menor inversión en transporte, al tiempo que es posible planificar la oferta de manera precisa en los centros de consumo.

Uno de los diputados bonaerenses que entendió este cambio es Julio Ledesma, del Frente Renovador (FR), quien finaliza su mandato este año y quiere como "trofeo" una ley de generación distribuida a través de fuentes limpias.

Hasta ahora, va por buen camino. En 2016 consiguió que la Comisión de Energía de la legislatura bonaerense diera dictamen a su proyecto de ley, con el aval de fuerzas de la oposición.

Con este empuje, su idea es que la normativa salga en 2017.

“Si bien es un año electoral, vamos a hacer todo lo posible por tratar el proyecto este año”, afirmó el legislador, en diálogo con iProfesional.

De transformarse en ley, Ledesma valora que será “la solución para un grave problema que sufre la gente, como es el permanente aumento de la tarifa eléctrica". 

A través de paneles solares, principalmente, los usuarios residenciales e industrias, podrán auto-generar energía limpia, teniendo la posibilidad de vender los excedentes que generan durante las horas de sol a la distribuidora.

Edenor y Edesur no ofrecerían resistencia a este nuevo esquema. Es más, lo ven como una oportunidad de hacer nuevos negocios.

Uno de los gerentes de Edesur lo expresó abiertamente días atrás en una reunión con empresarios del rubro que analizaron el tema: “Es lo que se viene”, dijo, al tiempo que planteó en avanzar en una legislación acorde a las necesidades locales.

Enel Green Power, dueña de la distribuidora, es uno de los jugadores de mayor peso en el mundo de las energías sostenibles.

Más parques eólicos
Además de elaborar una reglamentación en este sentido, la Provincia de Buenos Aires estudia mecanismos para que cooperativas, usuarios particulares, barrios privados, grandes fábricas y Pymes, puedan construir granjas de energía eólica.

La idea es generar un marco regulatorio que permita y estimule la construcción de centrales con un máximo de hasta 10 MW, instaladas en zonas con mayor potencial.

Erico Spinadel, presidente de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE) valoró la propuesta: “Se generarían más puestos trabajo porque en cada una de las comunidades habrá que contratar servicios, mantenimiento y la operación de las plantas”.

Técnicamente, está siendo analizado por el Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (PROINGED).

Este es un organismo público-privado conformado por representantes del Gobierno local, a través de la Subsecretaría de Servicios Públicos y del Foro Regional Eléctrico (FREBA).

“Se está debatiendo y posiblemente se lance antes de abril”, estimó Spinadel en una entrevista para iProfesional.

En promedio, el factor de capacidad que podrán aprovechar las turbinas -por los fuertes vientos- es del 40%, el doble de lo que se consigue en Alemania.

Por eso, el experto en energía eoloeléctrica destacó que cooperativas y barrios privados, entre otros sectores de la economía, podrán avanzar en la auto-generación de este recurso.

Territorio, en medio de la Pampa Húmeda, sobra, ya que los equipos se pueden instalar en los campos que están en explotación, sin afectar la producción de granos o ganadera.

El Ministerio de Energía, a través de Sebastián Kind, subsecretario de Energías Renovables, apoya la propuesta, según dejó en claro en reuniones con autoridades bonaerenses.

Con estas ideas, quizás en 2017 comience el verdadero “cambio” del sector energético. 

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