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Para Uber fue un día especial: vivió el primer paro general desde su llegada al país y le dio una oportunidad de masificarse
06-04-2017 Hubo pocos taxis y la app funcionó con normalidad durante toda la jornada. La empresa confirmó que los choferes que quisieron pudieron dar servicio. Pese a que le habría convenido que más personas hubieran podido ir a sus trabajos, la Ciudad ratificó que la compañía incurre en una actividad ilegal
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Las oportunidades de crecimiento en el mundo de los negocios pueden llegar de las formas más impensadas.

En el caso de Uber en Argentina, el paro general convocado por la CGT y con la fervorosa adhesión del gremio de los taxistas puede significar un antes y un después: se transformó en prácticamente la única alternativa de transporte para mucha gente que hasta ahora no había probado el servicio.

Debido a la adhesión al paro de los gremios que agrupan a los conductores de colectivos, trenes y subtes aseguran, el cese de actividades durante el jueves fue total, por lo que quienes quieran viajar por la Ciudad debieron buscar otros métodos.

De manera que, más allá de algunos servicios de combis y de un sector de los taxistas, Uber fue, en la ciudad de Buenos Aires, el único medio de transporte que estuvo operativo "a full".

En la víspera del paro, voceros de la empresa señalaron a iProfesional, que los “socios conductores van a trabajar normalmente. Ellos deciden si conectarse a la aplicación para dar servicio” porque son “independientes” y ellos determinan sus propios horarios y los recorridos que están dispuestos a realizar.

La firma les cobra a los conductores una comisión por proveer la infraestructura para facilitar el acceso a los clientes.

Y, además del paro en sí mismo, Uber tuvo otra "ayuda" involuntaria: las polémicas declaraciones del líder del sindicatos de taxistas, Omar Viviani, en el sentido de que los militantes deberían "dar vuelta los coches" de los taxis que salgan a trabajar durante la jornada de paro.

Por más que luego el dirigente sindical se haya retractado de su exabrupto y pedido disculpas, el efecto negativo en la opinión pública ya estaba hecho.

Para los que se tomaron en serio la amenaza, hubo más incentivo para viajar en un auto sin identificación, aun cuando hubo algunos taxis circulando en la ciudad.

Lo curioso de esta situación es que, hasta ahora, Viviani había mantenido buena relación con el macrismo, por la decidida defensa que el Gobierno de la Ciudad adoptó en defensa de los taxis y en contra del servicio de Uber.

Y en la coyuntura del paro, Uber apareció, objetivamente, como el mejor aliado de las autoridades, que quisieron demostrar una actividad lo más parecida posible a la de un día normal.

Paradójicamente, para el Gobierno porteño, y para los últimos fallos judiciales, la actividad de la firma es ilegal. El propio jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta salió a cuestionar a Uber en el prime time televisivo.

"Uber ni siquiera se anotó para tener una empresa, no paga impuestos, no paga cargas sociales, no tienen seguro. Está totalmente fuera de la ley", dijo el funcionario.

"Se le bloquearon las tarjetas, se le hicieron las denuncias, hemos tenido una actitud muy firme contra Uber", remarcó.

Además, pese a que tiene el mismo signo político que el Gobierno nacional y le habría convenido que la gente hubiera podido concurrir a sus lugares de trabajo, Larreta festejó que la empresa no logró instalarse e instó a los potenciales usuarios a no utilizar ese servicio.

"Si hay una ciudad donde realmente la penetración de Uber es muy baja es Buenos Aires, comparada con cualquier ciudad del mundo”, agregó.

Polémica por el seguro por accidentes
Entre las dudas que se presentaron en un día tan particular como el de un paro general, está la de las responsabilidades legales en el caso de que un pasajero sufriera las consecuencias de incidentes.

Por lo pronto, de ocurrir accidentes -no causados por problemas de origen político- la compañía afirma que "respalda en su totalidad" al chofer.

"Ante cualquier eventualidad, tanto el pasajero como el conductor están protegidos por Uber con una póliza que entra en vigencia en caso de ser necesario", sostiene.

Pero el tema parece en una zona gris: las aseguradoras aún no prestan ese servicio para los conductores de Uber, quienes deberían contratar un seguro para actividades comerciales de transporte de pasajeros a título oneroso. Es que la actividad aún no fue declarada legal

Desde la perspectiva de un pasajero damnificado, el especialista Waldo Sobrino cree que pueden iniciarse acciones sobre el chofer, la aseguradora y Uber.

"La ley 22.240 establece la responsabilidad de quien pone la marca en la cadena de comercialización. El que pone la marca asume la responsabilidad. Si el pasajero contrató un servicio de Uber, esta empresa gana plata y, donde está la ganancia, está el riesgo. Uber lucra y es responsable", aduce el letrado.

La recomendación para estos choferes es contratar una póliza con uso comercial.

Sin embargo, tanto conductores como agentes de seguros afirman que algunas aseguradoras niegan el pago si se enteran que un auto particular se está usando como servicio de transporte.

El letrado explicó que hay una regulación para las coberturas que deben contratar los taxis de la calle, pero para empresas como Uber no existen, por lo tanto, la cobertura a pasajeros (clientes del servicio) en caso de accidente está sujeta a la aseguradora que Uber haya contratado.

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