Comex

La paradoja del negocio automotor: las ventas de 0Km se disparan pero la producción no repunta

05-04-2017 La producción de vehículos continúa en terreno negativo, mientras que los concesionarios no paran de celebrar por la continua suba de los patentamientos. La preocupación está en que Brasil compra menos y el mercado interno cada vez demanda más autos importados y menos nacionales
Por Juan Diego Wasilevsky
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+
Resulta paradójica la situación que le toca atravesar a la industria automotriz

Por un lado, el mes de marzo volvió a dibujar una sonrisa en los rostros de los dueños de concesionarios: se patentaron más de 76.700 vehículos, lo que implicó un importante salto del 36% respecto al mismo mes de 2016. 

Así, el sector está confirmando que el buen arranque del año no obedeció a cuestiones aleatorias sino que se trata de un “viento de cola” que llegó para quedarse. 

De hecho, luego de que el primer trimestre concluyera con una tasa de variación del 42%, la meta ahora está puesta en superar las 800.000 unidades patentadas en todo 2017. 

Este escenario, marcado por los números positivos y proyecciones muy alentadoras, contrasta con la realidad que le toca atravesar a la industria, que sigue sin levantar cabeza

Según datos difundidos este miércoles por ADEFA, las terminales instaladas en el país produjeron en marzo poco menos de 40.200 unidades, lo que representó una preocupante baja del 13% respecto del mismo mes del año pasado. 

Así las cosas, el trimestre cerró con 90.900 vehículos fabricados, cerca de un 7,5% por debajo de igual lapso de 2016. 

Brasil, uno de los "responsables"
Lo que a primera viste luce como una contradicción, encuentra una razón clave en la mala performance que continúa exhibiendo Brasil, el principal mercado para los autos con sello nacional, que sigue viéndose afectado por una de las crisis más graves de toda su historia. 

Los envíos al exterior -que suelen representar el 50% de la producción total de las terminales instaladas en la Argentina- vienen padeciendo el pobre dinamismo de la nación conducida por Michel Temer

Según datos de ADEFA, en el primer trimestre el país vecino apenas adquirió 24.300 vehículos, casi 4.500 menos que en igual lapso de 2016 (caída del 16%). 

Para ponerlo en perspectiva y entender la verdadera dimensión de la crisis de ese mercado, basta saber que entre enero y marzo de 2013 -un período positivo en término de exportaciones-, la Argentina había logrado colocar en ese destino 79.000 unidades. 

Es decir que, en apenas cuatro años, los envíos se desplomaron un 70%. 

Lo positivo es que, mientras las exportaciones al país vecino continúan en terreno negativo, hay mercados no tradicionales que comenzaron a demandar más autos nacionales. 

Luis Ureta Sáenz Peña, presidente de ADEFA, destacó el comportamiento del sector en comercio exterior al señalar que “aún con la caída de la demanda por parte de Brasil, los volúmenes registrados dan cuenta del esfuerzo de las terminales en desarrollar nuevos mercados como es el caso de los envíos a varios destinos de Centro América”.  

Sin embargo, el aporte de estos países luce marginal frente a los niveles de demanda que supo exhibir un gran mercado como supo ser Brasil, que llegó a adquirir cerca del 90% de todo lo exportado por la Argentina. 

Clave: se venden más importados
El otro problema es que la demanda interna hoy está ayudando a vender más pero no a producir más. 

Básicamente porque el grueso de la oferta que alimenta los patentamientos está siendo abastecido con autos importados, en su mayoría de Brasil, economía que ve en la Argentina un “reservorio” para colocar los vehículos que no encuentran compradores en su propio mercado. 

Las ventas mayoristas brindan información clave porque son datos anticipatorios de lo que luego se verá plasmado en el mercado minorista: 

-Entre enero y marzo, de las 187.000 unidades que las terminales despacharon a su red de agencias, más de 133.000 provinieron de Brasil, México, Asia y otros mercados.

-Esto representó un salto del 36% respecto de igual lapso de 2016. 

-Como contrapartida, apenas 53.750 autos vendidos a los concesionarios fueron de producción nacional, con una caída interanual muy preocupante, del 16,5%. 

Así las cosas, con los vehículosalbicelestes” en baja, la participación de los importados se consolidó en las ventas mayoristas: pasaron de representar poco más del 60% en 2016 al 72% en la actualidad. 

“Lo que se está viendo es la consecuencia de que el mercado de Brasil está sufriendo por un sobrestock importante. Por una cuestión básica de cubrir costos fijos, las terminales vecinas prefieren destinar más unidades a la Argentina, aun cuando tengan que hacerlo con márgenes de rentabilidad menores”, afirma Franco Roland, analista de la consultora Abeceb. 

“Las fábricas brasileñas preveían un arranque mucho más positivo. Pero la realidad es que la demanda en el mercado vecino no sólo no creció sino que se está reduciendo. Esto les generó un nivel de sobrestock que las obliga a tener que elegir entre tener los autos parados en los playones o venderle al mercado argentino, asumiendo una menor rentabilidad", señala el analista. 

Dado que los concesionarios hace meses que están siendo abastecidos cada vez con un mayor volumen de autos del exterior y una menor cantidad de unidades nacionales, los patentamientos poco a poco van reflejando este cambio de mix: 

-En el arranque de 2015, cuando el “cepoaduanero todavía estaba a full, el share de los 0Km importados era del 55%.  

-En la actualidad, esa proporción ya representa el 64%, la cifra más elevada en una década para ese período

SECCIÓN Comex
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR