Vinos & Bodegas

Furor por el Malbec: 10 datos clave que muestran cómo triunfa el vino argentino en el mundo

06-04-2017 El 17 de abril se celebra el Día Mundial de esta cepa característica del país, que hoy conquista a los paladares internacionales. Las cifras de un fenómeno que motoriza exportaciones a múltiples mercados y que impacta a nivel global                                        
Por Juan Diego Wasilevsky
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En los últimos años, más bodegas se enfocaron en diversificar su portfolio y en comunicar que la Argentina es “más que Malbec” a la hora de salir a venderle al mundo.

Los esfuerzos se enfocaron en potenciar vinos a partir de otras variedades, como Cabernet Franc, Petit Verdot y Bonarda, además de incrementar la oferta de blends, los nuevos “niños mimados” de la crítica internacional.

Sin embargo, al analizar las estadísticas, si algo queda claro es que la variedad que continúa moviendo el amperímetro en término de exportaciones y de consumo interno es, por lejos, el Malbec

El próximo 17 de abril se celebrará el Día Mundial de esta cepa que encontró en la Argentina su lugar en el mundo, luego de haber llegado al país hace más de 160 años. 

En el marco de los festejos, iProfesional presenta diez datos clave que sirven para ilustrar cómo se ha convertido en la variedad estrella, conquistando a los paladares internacionales. 

1. Motorizó el boom de exportaciones 

Según datos del Observatorio Vitivinícola, en 2002, en plena crisis tras la megadevaluación, la Argentina exportaba vino fraccionado por apenas u$s66 millones. De ese total, sólo u$s13,7 millones eran Malbec, lo que equivalía a un share del 20%. 

En 2016, tras años con alzas y bajas, las ventas al mundo treparon hasta los u$s825 millones, es decir, unas 12 veces más respecto de 2002. 

¿Suena impresionante? Bueno: la evolución que experimentó el Malbec es más notoria aún: el año pasado los envíos al exterior de esta cepa representaron casi u$s515 millones, una cifra 37 veces superior a la de 14 años atrás. 

Además, mientras que en ese entonces la participación de esta cepa en el total exportado era del 20%, la proporción ahora pasó a ser de más del 60%. 

2. El Malbec se exporta a 114 mercados 

Esta variedad está presente en prácticamente todos los países a los que exporta la Argentina. Es casi una “ley” que si hay vino argentino en algún rincón del mundo, entonces hay una botella de Malbec

Los mercados que más le compran a las bodegas locales son Estados Unidos, que adquiere el 42% del total; Reino Unido (13,5%) y Canadá (8%). 

Al tratarse de un listado de mercados tan extenso, esto implica que el Malbec llega a lugares difíciles de imaginar. De hecho, hay destinos no tradicionales que demandan Malbec argentino por entre u$s100.000 y u$s500.000 al año, como es el caso de Islandia, Barbados, Kenia, Chipre o Camboya

3. Hay cada vez más hectáreas con Malbec 

Este boom de exportaciones estuvo apoyado en un fuerte crecimiento de la producción. Y esta última variable depende de la expansión de la frontera de viñedos

En 2002 se contabilizaban unas 18.200 hectáreas plantadas con esta variedad, según registros del Instituto Nacional de Vitivinicultura. 

En la actualidad hay más de 40.000 hectáreas, lo que implicó un salto del 120%. 

Para ponerlo en perspectiva, la superficie total de viñedos en la Argentina hoy alcanza las 224.260 hectáreas, con una tasa de variación de apenas 8% en los últimos 14 años. 

4. Ningún país le hace sombra a la Argentina

Según un informe de Wines of Argentina, “la Argentina encabeza la lista de los países que más producen esta variedad”. 

De la mano de esas cerca de 40.000 hectáreas, supera cómodamente al segundo país productor, que es Chile, que lleva implantadas unas 6.000. 

Como contrapartida, en Francia, de donde provino el primer material genético y donde esta variedad recibe el nombre de Cot, hay unas 5.300 hectáreas. 

En cuarto lugar está Sudáfrica (4.000), seguido por Nueva Zelanda (80) y Estados Unidos, con apenas 45. 

Según el enólogo Roberto de la Mota, de Viñedos y Bodega Mendel, desde hace décadas hay en la Argentina, especialmente en Mendoza, una vasta superficie de Malbec prefiloxérico, es decir, previo a que la plaga de filoxera asolara los viñedos franceses, a fines del siglo XIX. 

Esta superficie, se transformó “en el reservorio genético más importante del mundo, pues se encuentran selecciones masales de calidad y fenotipos únicos”. 

5. El Malbec se está expandiendo hacia terruños no tradicionales  

Cuando se habla de Malbec, automáticamente se piensa en Mendoza. Además, los consumidores conocen la reputación que han ganado las bodegas del Norte Argentino y de la Patagonia a partir de esta uva. 

Sin embargo, en los últimos años nuevas provincias pasaron a albergar viñedos –especialmente de Malbec-, allí donde antes no había ni un centímetro implantado con la uva permitida para elaborar vinos por el INV, la Vitis Vinífera.

Un caso particular es el de la provincia de Buenos Aires: en 2002 contaba con apenas un viñedo de dos hectáreas. Ahora hay 43 fincas que explotan más de 100 hectáreas, en lugares antes no imaginados, como Cañuelas o Junín

También vale destacar los casos de Entre Ríos, que hace 15 años no tenían explotaciones y hoy cuentan con más de 40 hectáreas; San Luis (pasó de 17 a 98 hectáreas) y La Pampa, que en ese mismo período duplicó su superficie (hoy cuenta con 223 hs), de la mano de un proyecto clave en esa provincia, como Bodega del Desierto. 

6. El mundo toma más Malbec, pero también los argentinos 

El Malbec se ha ganado, a fuerza de una relación calidad-precio en general excepcional, una alta reputación en el mundo. Pero también en el país que lo vio triunfar

En un momento en el que el consumo de vino tiende a caer, especialmente en las gamas más bajas, donde no hay denominación varietal, el Malbec goza de buena salud: en 2016 se comercializaron en el mercado interno unos 83 millones de litros, un 150% más que una década atrás. 

Como contrapartida, en ese mismo período, el mercado general apenas se expandió apenas 14%. 

7. Destronó a la “reina” de las tintas 

A nivel internacional, la variedad estrella sin lugar a dudas es la Cabernet Sauvingon. 

Incluso, en el caso de la Argentina, allá por los años `80, cuando comenzaron a abandonarse denominaciones hoy en desuso y hasta no permitidas -como “vino borgoña”- y los consumidores empezaron a familiarizarse con variedades, el Cabernet Sauvignon tenía mayor fama

Sin embargo, hoy en las góndolas el que manda es el Malbec: mientras que hace una década el gap entre ambos varietales era de algunos puntos, hoy se consume más del triple de Malbec que de Cabernet Sauvignon.

8. Conquistó a los críticos internacionales

Sommeliers y críticos del exterior hace tiempo que vienen hablando del “furor” del Malbec, especialmente en el mercado estadounidense, donde terminó de edificar su sólida reputación a partir de 2008, cuando estallaba la crisis internacional por las subprime y los consumidores comenzaron a buscar alternativas a los vinos europeos, más económicos, pero sin resignar calidad. 

El último dato que sirve para ilustrar la buena fama que se ha ganado, vale destacar que recientemente se realizó el concurso “Global Malbec Master Series”, certamen destacado por su valoración de vinos en función de la variedad y no por región, organizado por el prestigioso medio inglés TheDrinksBusiness.

Según Wines of Argentina, un panel de seis jurados, todos Masters of Wine, destacaron la consistencia y excelencia de Argentina en todos los rangos de precio presentados, factor diferenciador del resto de orígenes.

De un total de 110 medallas otorgadas, las bodegas locales obtuvieron 78, siendo el único país en recibir 3 reconocimientos “Master”, reservados solamente para los mejores vinos de la degustación.

9. No sólo se utiliza para elaborar vinos tintos 

Si bien el Malbec ganó fama por los excelentes ejemplares que permite obtener cuando se elabora esta uva de la manera tradicional, lo cierto es que su plasticidad y versatilidad generó que más bodegas hayan comenzado a experimentar

Un establecimiento como Vicentín Family Wines, comandado enológicamente por Carola Tizio, sorprendió hace unos años con el primer blanc de noir elaborado con Malbec. El resultado es un vino blanco, ligeramente rosado, que sorprende por su explosiva paleta frutada

También hay bodegas elaborando espumosos, un terreno casi siempre reservado para una uva tinta clásica, como es la Pinot Noir. El proyecto, que nació en Salta, se llama Tordos y está dirigido por el enólogo Franciso “Paco” Puga. 

Puga elaboró un Brut Nature de Malbec, al que le sumó Tocai, alumbrando un ejemplar curioso desde lo aromático, con un paso ágil y fresco. 

A este listado hay que sumar rosados, encabezados y cosechas tardías.

10. Es una cepa que conquistó a grandes enólogos del exterior 

Además de ingenieros agrónomos, bodegueros y enólogos locales, que fueron determinantes para que se diera este boom del vino argentino en el mundo, también jugaron un rol importante los consultores enológicos extranjeros, conocidos como flying winemakers. 

La Argentina adoptó” a tres grandes referentes de la industria a nivel mundial: Michel Rolland, Paul Hobbs y Alberto Antonini

En general, tienen sus propios proyectos, que crearon desde cero. Pero desde hace años también vienen asesorando a otros productores, ayudando así a continuar posicionando a esta variedad en el plano internacional. 

Lo interesante es que en este último tiempo, se sumaron nuevos nombres, como el caso del reconocido enólogo danés Hans Vinding-Diers, quien recientemente fue designado como consultor de la prestigiosa bodega Andeluna y ya está trabajando sobre los Malbec que producen en Gualtallary

Diez hechos y cifras que ratifican el importante peso que tiene la marca “Malbec argentino”, así como del enorme potencial que tiene por delante, tras haber dejado en claro que no se trata de una moda pasajera.  

Por todo esto, el 17 de abril el mundo celebrará su día. 

© Por JDW - Editor Vinos & Bodegas iProfesional - vinosybodegas@iprofesional.com

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