Economía
Otra frutícola empezó a bajar sus persianas y temen por sus empleados
18-04-2017 Mientras el municipio de Lamarque intervino para evitar despidos masivos en la empresa, el dueño asegura que se cansó de las presiones gremiales
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

La empresa Frutas NACE, dedicada a la producción propia de peras y manzanas, empezó a despedir empleados y cerraría sus puertas en Lamarque, provincia de Río Negro. 

El dueño de la compañía, Arsenio Ferrarino, asegura que las presiones gremiales lo llevaron a tomar la decisión. Tiene la firma desde hace 25 años pero asegura que nunca lo sufrió tanto como ahora. 

Desde el municipio, el intendente Sergio Hernández trata de mediar para evitar el impacto social en la comunidad. Y el gremio de la Fruta argumentó que los reclamos de los trabajadores han sido legítimos.

No se trata de una novedad en esta industria sumida en una profunda crisis. A los despidos de Expofrut, por el levantamiento de muchas hectáreas de frutales, del cierre de la tomatera Canale y la pérdida de fuentes de trabajo en otros galpones, se podría sumar ahora que más de 40 personas queden sin empleo.

Ferrarino criticó duramente a la dirigencia del gremio de la Fruta, "porque el año pasado tuvimos granizo y piedra en varias chacras de mis productores. Así que quedamos sin fruta antes de tiempo y con mucha fruta golpeada, pero me obligaron a trabajar. Cumplí los días, y tuve que pagar días caídos que no se habían trabajado. No puede ser, hicimos reclamos por todos lados y nadie nos dio respuestas".

"Cuando cortó la temporada, tengo 6 días para liquidar los sueldos, a los 6 días ya me están llamando desde el gremio, siendo que nunca quedé debiendo un sueldo. Siempre hubo anticipos cuando la gente lo necesitó, no debo cargas sociales, no le debo al sindicato, no debo nada. Pero resulta que me están metiendo el dedo en la oreja de manera permanente. Por eso digo basta, para mí ya se colmó el vaso", indicó el titular de la empresa al diario Río Negro.

Ferrarino mencionó que además "me llegó una citación de la Secretaría de Trabajo para que pague esos días como si fuera un delincuente. Fue así que el martes pasado a la tarde paré el galpón. Realmente estoy muy mal. Es lamentable, porque nosotros hicimos esta empresa a pulmón y resulta que ahora no lo podemos mantener. La empresa llegó a tener más de 40 empleados y ahora estamos cerca de 30. Si se corta se va a cortar todo".

 

SECCIÓN Economía