Economía

Tarrío, titular de CAME: "Las pymes necesitan que el dólar no esté tan anclado y la tasa de interés baje"

08-05-2017 El nuevo jefe pyme admite que las pequeñas empresas sufren atraso tecnológico pero alega que no es posible subir la inversión por el alto costo del capital
Por Adrián Mansilla
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En las entidades empresarias también se imponen tiempos de cambios. Es lo que está ocurriendo en la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) donde hace pocos días asumió al frente de la entidad Fabián Tarrío, empresario bonaerense, ligado al mundo de la construcción y de la producción vitivinícola en el Valle de Uco, en Mendoza. Sustituye así al histórico Osvaldo Cornide, que había dirigido 16 años la institución.

En su primera presentación formal a la prensa, el dirigente aseveró que "no vamos a dejar de decir lo que pensamos" y dejó en claro que la mayor preocupación del sector "es la inflación".

En el encuentro, lamentó los 18 meses consecutivos de caída de la actividad comercial, especialmente en los negocios de las ciudades de frontera. Y aunque admitió que la "la caída está desacelerando" considera que la problemática en general de la pyme en la Argentina es seria.

En diálogo con iProfesional, Tarrío consideró que el desafío de la pyme argentina hoy es volverse competitiva, para lo que necesita incorporar tecnología y acceder al crédito, aunque no a las tasas que se ofrecen en el mercado. Cuestionó la política de tasas altas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el dólar anclado, y también la fuerte carga impositiva que existente en cualquier proceso de producción local.

Sobre la Argentina, el dirigente vislumbra un mejor comportamiento de consumo de cara a las elecciones, aunque luego de ese proceso consideró que al Gobierno no le quedará mucho tiempo para aplicar medidas más fuertes como un ajuste desde el punto de vista fiscal.

-¿Cuáles son las expectativas que tiene como nuevo presidente de la CAME?

-Primero, sentir el orgullo, el placer de conducir una entidad como la CAME que tiene 60 años de vida y representa a más de 1.500 cámaras, asociaciones y federaciones de todo el país. Mis colegas me han distinguido con la posibilidad de hacer esto, más allá de que hace muchos años que estoy en el rubro empresario. Yo provengo de Lomas de Zamora, fui presidente de la Cámara, en la provincia de Buenos Aires también tuve actuación en la Federación Económica. Esta renovación se dio porque queríamos un cambio, que se aggiornara más a los tiempos que corren. De hecho, lo estamos logrando razonablemente bien.

-¿Qué es lo que la pyme argentina necesita hoy para aggiornarse a estos tiempos?

-La pyme necesita en la mayoría de los casos adquirir tecnología para poder ser competitiva. Pero qué es lo que pasa: Ser competitivo significa también invertir. Y la pyme tiene problemas para invertir porque no tiene capital, porque no está totalmente en orden como debiera estar para ser pasible de un crédito razonable, porque las líneas de crédito son altas, los intereses que cobran. Estamos en una encrucijada en este momento para ver cómo bajamos la inflación. El Banco Central piensa que se logra subiendo las tasas de interés.

Desde los sectores productivos pensamos que lo ideal no sería que fuese así, sino un término medio: que no estuviese anclado el dólar como lo está, que tuviéramos alguna posibilidad de que suba, y que la tasa de interés baje.

Nosotros creemos firmemente en el mercado interno. Para competir con el exterior, con lo que entra y con lo que podemos importar, bueno. Si el universo de pymes que son el 98% de las empresas de todo el país y el 75% de la mano de obra, tuviese la posibilidad de competir más a la par tanto con cosas que vienen de afuera como con cosas para tentar al comprador, y estarían en mejor situación. La situación general del país no nos ayuda.

-¿Cuáles son las medidas más necesarias que exige el sector para resolver cuestiones de mediano y largo plazo?

-Representamos a industria, comercio, economías regionales, turismo, somos una entidad multisectorial. En comercio estamos bien posicionados, tenemos los Centros Comerciales a Cielo Abierto (CCCA), los aggiornamos, los hacemos más competitivos, más lindos que los cerrados. Por el otro lado, en industria tenemos una problemática concreta en cuanto a la competencia del exterior.

Tenemos algún problema de competitividad y me parece que el desafío es aggiornarnos a los tiempos que corren y que el Gobierno nos ayude a que los costos internos no sean tan altos. Tenemos la carga impositiva más alta del mundo y la ayuda sería muy importante a partir de bajar los costos internos. No puede ser que paguemos ingresos brutos desde que un producto se empieza a fabricar hasta cuando salió de fábrica, y empieza a comercializarse: es el 3,5% más el 3,5% más el 3,5% a veces el 4%.

Es un cúmulo en cascada de impuestos que hace que el producto final no sea competitivo. Tienta a los sectores de clase media que pueden viajar a comprar cualquier cosa afuera, a importar porque sale más barato. Chile es un ejemplo: tiene un tratado de libre comercio con muchos países y donde los impuestos internos son muchos más bajo que en la Argentina. ¿Sabe cuánto paga Paraguay de ganancias? El 10% de IVA. ¡Cómo hacemos? Yo, que soy comerciante pequeño, gran contribuyente, pago 35% de impuestos a las ganancias.

Mientras el mercado interno es fuerte aguanta eso, pero hay un momento en que no soporta un precio tan alto. Mi mujer me contaba que un pulover está costando $3000, $4000, ¡un pulovercito! Entonces creemos que tenemos que estar atentos a esto de la competitividad, de los precios, de la inflación, porque no podemos tener inflación con un dólar anclado porque eso nos va a traer serios problemas.

-En algunos sectores se ve desaceleración de caída y las perspectivas de crecimiento se ubican en 2,5%. ¿Ese pronóstico de crecimiento beneficia al sector, es suficiente para recuperar la caída que viene soportando?

-Los economistas dicen que 2,5% no alcanza. Que necesitamos 4% para recuperar un 1% de empleo formal. No vamos a tener el 7% de épocas de bonanza y de un contexto internacional que nos favorecía. No pasa eso ahora. El mundo está ávido por vender, nos compran los commoditties, pero la soja que valía u$s650 la tonelada ahora cuesta u$s350.

Aún a ese precio siguen siendo motorizadores de la economía. Por ejemplo la metalmecánica ligada a la industria agrícola está trabajando bien. Pueblos del interior de Córdoba, la Mesopotamia rica en cuanto al campo tienen actividad económica porque el comercio se liga a la bonanza de aquellos que venden soja. Me llamó la atención que Córdoba tuvo menor baja de ventas en comparación a todo el país, pero las provincias de frontera bajaron 8% en la venta. Hay algo muy desparejo a nivel país.

-Según la misma visión de los economistas, la perspectiva de crecimiento hacia adelante será en torno a 2,5%, 3%, índices más parecidos a lo que presentan los países de la región. ¿Las pyme van tener que introducir cambios internos para acomodarse a este nuevo esquema de crecimiento que no es con boom de consumo interno?

-Vamos a seguir con lo que venimos haciendo desde un año y medio o un poco más, porque esto ya venía del 2015. Vamos a reducir rentabilidad notablemente, vamos a tratar de conservar a nuestro personal porque lo valoramos mucho, porque nos acompaña desde hace muchos años, porque sabe de qué se trata y porque es un amigo, porque hay cosas que son de relación personal. Vamos a mantener ese espíritu de pyme. Pero si hay un momento en que no me alcanza para cubrir el negocio, cualquiera sea la actividad, voy a tener que tomar otra medida.

Sin embargo, la pyme no está despidiendo personal, y tenemos informes ciertos de que así es. Creemos que el futuro puede ser mejor. Que ningún gobierno quiere hacer las cosas mal para perjudicar a la sociedad. Vamos a ver si lo pueden instrumentar de acuerdo a las expectativas de la gente.

-¿Qué expectativas tiene en el corto plazo teniendo cuenta que hay elecciones por delante?

-En el corto plazo, ahora a partir del mes que viene va a haber consumo, razonable, por decirlo de alguna manera, hasta las elecciones por lo menos. Creo que después de las elecciones todos dicen que puede venir un ajuste, una reforma fiscal.

Yo creo que después el Gobierno va a tener que trabajar para que los dos años que restan hasta la elección presidencial les sean beneficiosos. Y va a tener que ser de golpe. Yo no sé si (el ministro de Economía, Nicolás) Dujovne va a seguir con el gradualismo. Yo no sé, yo no sé si tienen tanto tiempo. Van a tener que trabajar en sectores concretos porque la reactivación del mercado interno es fundamental.

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