Economía

Triaca forzó a Cresta Roja a reincorporar a los despedidos, pero se agravan otros conflictos laborales

26-07-2017 La empresa reincorporó a 54 operarios que había desvinculado la semana pasada. Fue luego de la intervención de la cartera laboral y las amenazas del gremio de la Alimentación. Crecen los conflictos por Pepsico y Carboclor                                  
Por Juan Manuel Barca
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El Gobierno logró apaciguar el conflicto en Cresta Roja. Finalmente, la fabricante de pollos reincorporó a 54 trabajadores que había despedido la semana pasada y que amenazaban con extender las medidas de fuerza.

La empresa, operada por Proteinsa, volvió a operar con normalidad luego de la reunión realizada anoche en el Ministerio de Trabajo, donde las autoridades la intimaron a acatar la conciliación obligatoria dictada la semana pasada.

La intervención de la cartera laboral, a cargo de Jorge Triaca, representa un giro respecto de la política aplicada en el reciente caso de Pepsico, la fabricante de snacks que fue ocupada por sus trabajadores y que el Gobierno desalojó de manera violenta.

"El ministerio le pidió explicaciones a la empresa y le dio un tirón de orejas por no acatar la conciliación y porque tampoco pagó los adelantos de sueldo", dijo el delegado Daniel Vega, uno de los que participó del encuentro.

Tal como lo adelantó este miércoles iProfesional, los despidos masivos se convirtieron en un tema de preocupación para las autoridades por su impacto en la opinión pública y su uso por la oposición en la campaña de cara a las elecciones del próximo 13 de agosto.

La audiencia en la sede laboral de Leandro N. Alem al 600, que se extendió hasta pasada la medianoche, fue encabezada por el subdirector nacional de Relaciones del Trabajo, Agustín Hernán Carugo, junto con funcionarios de la provincia de Buenos Aires y Lomas de Zamora.

Por la parte gremial participó el secretario gremial del Sindicato de la Alimentación bonaerense, Daniel Leo, acompañado por delegados, y la apoderada de la Unión de Trabajadores Rurales (Uatre), Marisa Lobosco, mientras que por Proteinsa lo hizo Santiago Perea.

Durante la reunión, el gremio se comprometió a mantener la paz social mientras que la firma aceptó retomar a los despedidos -entre ellos delegados de hecho-, que el jueves pasado se vieron impedidos de ingresar a las plantas por personal de seguridad e infantería.

En las actas a la que accedió iProfesional, la cartera laboral instó a que "la empresa PROTEINSA S.A proceda a otorgar tareas efectivas a los trabajadores despedidos, a partir del primer turno del día de mañana 26 de julio (por hoy)".

Asimismo, notificó a las partes que la medida tendrá vigencia hasta el vencimiento de la conciliación obligatoria, cuyo plazo finaliza el 11 de agosto, y que podrá aplicar sanciones en caso de incumplimiento. 

Pero la presión del Gobierno no fue lo único que llevó a la empresa de retomar al personal desvinculado. La seccional bonaerense de la Alimentación, liderada por Bernabé Morán, amenazaba además con plegarse al plan de lucha lanzado por los empleados.

Los obreros de Cresta Roja habían retomado este lunes los cortes parciales del tránsito, iniciados el viernes anterior, sobre una de las manos de la autopista Jorge Newbery, en el kilómetro 31, en dirección a la autopista Riccheri, rumbo a la ciudad de Buenos Aires.

El conflicto se había agravado al decidir la patronal en forma unilateral el cierre de las plantas. La empresa acusó a los despedidos de ser personas "violentas" y no veía con buenos ojos el recambio de la comisión interna definido por los trabajadores.

Las dos plantas de la compañía se encuentran ubicadas en el sur de la Provincia, en Esteban Echeverría y El Jagüel, donde trabajan unos 1.200 obreros en la faena de pollos.

Los trabajadores reclaman, además, la reincorporación de más de 400 operarios que fueron despedidos en 2015, tras la quiebra de la compañía, y que Proteinsa se comprometió a contratar en octubre pasado, al quedar al mando de las operaciones.

Mientras tanto, el conflicto por Pepsico volvió este miércoles al centro de la Ciudad. En paralelo a la sesión del Congreso para tratar el desafuero de Julio De Vido, los despedidos marcharon al parlamento tras algunos roces con la policía.

Los operarios de la empresa llevaron un proyecto a los legisladores para declarar de utilidad pública a la planta de Vicente López, que la firma cerró el 20 de junio pasado de manera sorpresiva por supuestos problemas de costos.

Por otra parte, la petroquímica Carboclor sigue bloqueada. La empresa que había despedido 128 empleados de su fábrica de Campana suspendió ahora otros 24 trabajadores hasta el primero de agosto. 

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