Economía

Síndrome Adidas: ante industriales con "cordones atados", el Gobierno desempolva Repros

03-08-2017 Los persistentes despidos y suspensiones en el sector textil y del calzado encendieron una luz de alarma en el macrismo, que ve una mancha en su festejo por la recuperación económica. Ante empresarios y sindicatos, que se quejan por la ola de importaciones, se comprometieron a dar subsidios 
Por Juan Manuel Barca
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El alivio en el Gobierno por el crecimiento de la industria rápidamente se vio empañado

Mientras los funcionarios festejaban las ansiadas señales de recuperación en la construcción y en la actividad manufacturera, las denuncias de importaciones en el rubro textil encendieron las alarmas en los despachos del Ministerio de Trabajo.

El temor a una nueva ola de despidos hizo que los funcionarios llamaran a reuniones de urgencia y aceleraran la entrega de subsidios para proteger el empleo.

El titular de la cartera laboral, Jorge Triaca, convocó en las últimas horas al sindicato del Calzado (Uticra) y al de los obreros textiles (Aot) con el fin de buscar soluciones para este sector.

Es que la caída de ventas y el ingreso de artículos del exterior ponen en riesgo cientos de puestos de trabajo en varias empresas. No sólo en las pequeñas y medianas sino también en las grandes, como por ejemplo en la fabricante de Adidas y en la emblemática Alpargatas

En este último caso, el ministro habilitó cerca de 3.000 Repro Express, un programa financiado por el Estado que consiste en el pago de $3.000 por trabajador durante tres meses, renovable por otro período igual.

La nueva versión -más rápida- del subsidio creado por el kirchnerismo fue una de las medidas que instrumentó el actual Gobierno en abril pasado con la firma del acuerdo textil, en el marco de las mesas abiertas para atender los reclamos de la CGT por despidos cierres de empresas

El convenio rubricado por gremios y cámaras contempló además el financiamiento en tres y seis cuotas sin interés y el aumento de reintegros a las exportaciones.

También, se elaboró un proyecto para disminuir las cargas patronales en la actividad, si bien todavía no llegó al Congreso. En principio, sería un adelanto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno.

En el mientras tanto -y a pocos días de las elecciones primarias-, las denuncias por importaciones de productos terminados de Asia, que realizan las grandes marcas deportivas (incluida Nike), volvieron a colocar en el centro del debate el futuro de las fuentes laborales

Así, unos 500 asalariados este lunes cortaron Camino de Cintura para reclamar por la amenaza de 40 despidos en Extreme Gear, que posee una planta en Esteban Echeverría y otra en Lanús.

Esta empresa, que ya cesanteó a 100 empleados este año, es una de las tres que produce calzados para Adidas en el país. Al igual que el resto, inició un proceso de achique que mete ruido en plena campaña. 

"Adidas pide que los que sean despedidos no hagan ruido y el Gobierno pide al dueño que no eche gente hasta después de las elecciones, queriendo negociar un plan Repro de $3.000 por operario", advirtieron los trabajadores en un comunicado de prensa.

"Basta de importaciones" era una de las consignas que se leían en las pancartas, entre bombos, gomas quemadas y mensajes destinados tanto a Mauricio Macri como a la firma alemana. 

Los delegados, incluso, aventuraron la posibilidad de que la empresa de las tres tiras se retire del país. 

En plena contienda electoral, la oposición no tardó aprovechar el conflicto como argumento para cuestionar la política económica.

"La apertura indiscriminada de importaciones está provocando la pérdida de trabajo argentino", advirtió el intendente K de Esteban Echeverría, Fernando Gray.

La planta, inaugurada en 2011 por Cristina Kirchner, se dedica al ensamblado de botines y zapatillas de running, de los cuales el 90% lleva la marca Adidas

Desde 2016 a la fecha, su situación se agravó y pasó de confeccionar 10.000 pares de zapatillas a apenas 4.000. Además, redujo la plantilla de 700 a 400 empleados. 

Los dueños aseguran que su principal cliente aumentó las importaciones de artículos terminados y que la boleta de luz saltó de $20.000 a $60.000.

"Nosotros ensamblamos zapatillas Adidas, pero como el Gobierno liberó las importaciones, la empresa decidió traerlas terminadas desde Asia, ya que le deja más margen. Todas las proveedoras estamos en la misma situación", aseguró a iProfesional el jefe de la planta de Extreme Gear, Giovani Portanova. 

Señales de alerta
El Gobierno tomó nota de los movimientos que empezaron a realizar las empresas textiles, uno de los pocos sectores que sigue en recesión según datos oficiales. 

El INDEC reveló que esta rama de actividad cayó 4% interanual en junio, a contramano de la gran mayoría que, por primera vez, mostraron crecimiento.

En los últimos meses, Alpargatas fue una de las que adoptó medidas de ajuste ante el achicamiento del mercado interno. 

En Tucumán, la firma fabricante de Topper dio vacaciones adelantadas y una capacitación para discontinuar operaciones, mientras que en Catamarca le vendió una planta al Banco Itaú. 

Tal como lo anticipó iProfesional, a principios de año anunció el cierre de su fábrica de zapatillas en Villa Mercedes, San Luis, y de su línea de calzado en la planta de Florencio Varela, que afectó a 150 empleados.

Por otra parte, entre las proveedoras de Adidas, Dass inició una segunda tanda de suspensiones el mes pasado en su planta de Coronel Suárez. 

En junio, la brasileña Paquetá adelantó las vacaciones de todo el personal de su establecimiento de Chivilcoy, también golpeada por un "bache" en la demanda. 

Asimismo, Extreme Gear inició un Procedimiento Preventivo de Crisis tras recortar salarios y el premio de producción.

Al igual que con Pepsico (denunciada por importar snacks de Chile mientras cerraba su planta en Vicente López para reducir costos), en el caso de Adidas, los funcionarios niegan que haya habido un incremento en la llegada de productos extranjeros ya terminados. 

"Es falso que la situación de Extreme Gear sea consecuencia de la sustitución de producción local por importaciones", aseguraron a este medio desde el Ministerio de Producción que encabeza Francisco Cabrera.

Sin precisar cantidades, indicaron que en lo que va de este año las importaciones de la marca de calzado terminado se ubican 20% por debajo de las del mismo período de 2016. 

También señalaron que, si se considera todo el 2017, igual van a ser menores a las del año previo. 

Aseguraron que se encuentran en diálogo permanente con los ejecutivos de Adidas y de Extreme Gear para lograr un objetivo: "cuidar el empleo y ayudar a los trabajadores".

Menos optimistas, los empresarios y sindicalistas ven que las medidas adoptadas por el Gobierno lucen hasta ahora insuficientes

Un informe del gremio del calzado indica que en el primer semestre ingresaron más de 15 millones de pares y advierte que puede ascender a 32 millones en 2017, unos siete millones más que en 2016. 

Se trata de un incremento del 25%, cifra que es compartida por la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), que también sigue con preocupación el ingreso de mercadería de otros países y la caída del consumo.

"A las empresas grandes les conviene más importar porque les sale más barato. A eso se suma que se vende poco porque la gente tiene menor poder adquisitivo", afirmó la gerente de CIC, Laura Barabas. 

¿Después de octubre?
Si bien no hay un "aluvión" generalizado, hay rubros que se vieron más afectados que otros por las importaciones

Un informe de la fundación ProTejer revela que entre enero y junio las compras al exterior mermaron 6% en volumen respecto de igual período de 2016.

Como contrapartida, el ingreso de productos terminados y confecciones creció 60% y 12%, respectivamente. 

Los principales importadores fueron mayoristas, retailers y marcas, y las propias industrias.

La presencia de artículos finales "Made in China" o "Made in Vietnam" a bajos precios implica el reemplazo de toda la cadena productiva. 

Para evitarlo, el Gobierno mantiene vigente 85 medidas antidumping que adoptó el Gobierno de Cristina Kirchner contra el gigante asiático. 

Aun así, el déficit récord del primer semestre en la balanza comercial (como no se veía desde 1994) demuestra que este problema sigue a la orden del día.

Esto lleva a decir a las entidades que la política oficial luce cuanto menos "contradictoria". 

Observan que el Plan Productivo, destinado a impulsar la reconversión de aquellos sectores considerados menos competitivos favorece la sustitución de la industria local

"Te ayudan con Repro pero te invitan a transformarte productivamente, como si la política economía actual generara otros negocios y puestos de trabajo para poder migrar", advirtió Jorge Sorabilla, titular de ProTejer. 

En los sindicatos de la actividad textil temen un agravamiento similar al ocurrido a fines del año pasado, cuando las empresas recurrieron a los despidos, suspensiones y adelanto de vacaciones, tras la suba de costos motivada por los tarifazos y la inflación. 

"El problema es después de las elecciones, ya que las medidas que toma el Gobierno son un paliativo, un maquillaje", dijo a este medio el secretario adjunto de la Asociación Obrera Textil, José Listo.

Por lo pronto, el clima electoral asegura una caja de resonancia para los conflictos en grandes industrias

En este contexto, el sector de textil y calzado se perfila para ocupar un rol destacado en el debate sobre el modelo económico a futuro.

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