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Luz verde para las transportadoras de gas: el Gobierno las autoriza a entrar en el negocio eléctrico

06-09-2017 Las dos compañías controlan casi la totalidad del transporte de gas por medio de gasoductos.Y ya tienen varios proyectos en carpeta para generar electricidad a partir de sus gasoductos. Pero las propuestas deben ser autorizadas por autoridades regulatorias
Por Andrés Sanguinetti
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A partir de los cambios en los cuadros tarifarios aplicados por el Gobierno en todo el proceso de generación, transporte y comercialización de electricidad y de la puesta en marcha de varias licitaciones para incorporar energía renovable al sistema, el sector se ha convertido en atractivo para las inversiones y el desembarco de nuevos jugadores.

En ese marco, las dos principales transportadoras de gas de la Argentina se sintieron atraídas por este escenario al punto que ambas decidieron poner fichas en el negocio de la generación de electricidad.

Se trata de Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Transportadora de Gas del Norte (TGN), que ya se encuentran analizando importantes proyectos para desarrollar energía a partir del proceso que utilizan para transportar gas por los gasoductos.

Las dos empresas debieron reformular sus estatutos para poder ampliar sus negocios hacia el mercado la electricidad y aprovechar las nuevas políticas en este sector que ha impuesto el Gobierno y de manera paralela los cambios tarifarios también implementados por la administración de Cambiemos que van a repercutir en sus actuales negocios.

En el caso de TGS, la mayor transportadora de gas del país, comenzó sus operaciones el 28 de diciembre de 1992 y hoy opera el sistema de gasoductos más extenso de América Latina desde el Complejo General Cerri, en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.

Sus accionistas ya autorizaron la modificación estatutaria con el fin de adaptar sus normas al desarrollo de proyectos de generación y comercialización de energía eléctrica y también para incrementar su participación en los negocios de ‘midstream’ de la industria hidrocarburífera.

Sectores que son parte del core business de su principal accionista, Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin, que explota yacimientos petroleros y es dueño de varias empresas eléctricas como Edenor, y centrales energéticas. Mindlin es propietario del 50% de Compañía de Inversiones de Energía (Ciesa), que posee el 51% de las acciones de TGS.

El resto cotiza en bolsa. A su vez, los otros accionistas de Ciesa son el Grupo Inversor Petroquímica de la familia Sielecki; WST, del Grupo Werthein, y PCT L.L.C.

En concreto, TGS modificó el artículo 4º de su estatuto, para incorporar dentro de sus actividades complementarias y subsidiarias la generación y comercialización de energía eléctrica y la oferta de servicios de mantenimiento de instalaciones y asistencia técnica para las empresas petroleras. También podrá ingresar como accionista a empresas que ya operan en estos dos sectores.

Por su parte, TGN opera los dos sistemas de gasoductos existentes en las regiones Norte y Centro Oeste del país y es responsable del transporte del 40% del gas inyectado en gasoductos troncales, lo cual representa el 18% de la matriz energética nacional. Su concesión se extiende por 9.100 km de gasoductos y 20 plantas compresoras.

En este caso, el 56% de sus acciones pertenece a Gasinvest, sociedad formada por Tecpetrol y Compañía General de Combustibles (CGC) y RPM Gas. Otro 24% está en poder de Southern Cone y el 20% restante cotiza en la bolsa y su valor bursátil llega a los u$s1194 millones.

Al igual que su TGS, sus accionistas modificaron el artículo 4 del estatuto social, incluyendo la generación y comercialización de energía eléctrica y la prestación de servicios para el sector hidrocarburífero.

Para lograr un marco legal a su cambio, las dos presentaron una nota ante el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) solicitando autorización para extender sus negocios.

De hecho, el organismo que depende del Ministerio de Energía no puso reparos al desembarco de las transportadoras de gas al negocio energético tal como surge de la nota enviada a TGN en la cual asegura que “no existen objeciones que realizar respecto de la modificación del artículo 4 del estatuto social”.

De todos modos, el Enargas aclara que los proyectos que involucren este negocio “no deberán afectar negativamente los activos del servicio de transporte de gas natural, debiendo presentar toda la información relativa a estos, así como la autorización en forma previa a la implementación de las medidas particulares que requerirán cada uno”.

Es decir, las empresas tienen el aval del Gobierno para extenderse hacia el sector de la electricidad pero necesitarán de la aprobación oficial de cada proyecto que pretendan encarar.

Por caso, TGN tiene en carpeta levantar un parque solar en la localidad salteña de Pichanal, donde posee siete hectáreas en las que planea instalar paneles para generar entre seis y siete MW de potencia.

Además, estudia generar energía a partir de sus gasoductos aprovechando el salto que se genera al bajar la presión cuando se inyecta el gas a los domicilios. La iniciativa se complementa con el cambio de bobinas que permite transformar en electricidad la diferencia de potencia entre un nivel de gas y el otro.

Por otra parte, se presentó en una de las licitaciones para la generación de energías renovables en sociedad con el grupo Albares Renovables Argentina, que actualmente forma parte del pool de activos del empresario Marcelo Mindlin.

El dueño de Pampa Energía heredó la firma tras quedarse con la filial local de Petrobras que el año pasado había comprado la totalidad del paquete accionario de Albares.

Por el lado de TGS, también se asoció con esta firma para adjuicarse uno de los contratos de energías limpias impulsado por el Gobierno.

Además, opera negocios complementarios como un programa de abastecimiento de butano para garrafas a precio subsidiado para sectores de menores ingresos. También le vende etano a PBB Polisur y servicios de ingeniería, operación y mantenimiento de gas natural a varias empresas.

Adicionalmente, renovó un contrato por servicio de compresión y tratamiento de gas natural para el operador del yacimiento de Río Neuquén.

El año pasado logró avanzar en un nuevo acuerdo de renegociación de la licencia con que opera el segmento de Transporte de Gas Natural, mediante la firma de un acuerdo transitorio que le otorgó un incremento tarifario de transición del 200,1% que, según sus accionistas, le permitió encarar "un exigente plan obligatorio de inversiones que implica la realización de un nivel de obras mayor que el realizado durante 2015.

Para este año, el principal objetivo de TGS estará centrado en lograr una rentabilidad razonable para cada una de sus líneas de negocios, según explica la compañía en su último balance anual, en cual también detalla sus inversiones y gastos para el quinquenio 2017-2021, "que permitirá asegurar que el sistema de gasoductos responda a las necesidades derivadas del desarrollo de las reservas gasíferas del país".

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