Politica

Patagonia en llamas: intendente de Esquel ve peligrar turismo por protesta mapuche y los estancieros exigen seguridad

19-10-2017 Sergio Ongarato dialogó con iProfesional y advirtió que la situación en torno al reclamo territorial genera incertidumbre en el empresariado. Pero sostuvo que la comunidad mapuche de la ciudad no participa de las protestas en Cushamen
Por Federico McDougall
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Auténtico epicentro en todo lo referente al proceso judicial que sigue a la desaparición de Santiago Maldonado y, además, vecina a las tierras que distintos grupos mapuches vienen reivindicando como propias, la ciudad de Esquel, en la provincia de Chubut, ha perdido su condición de destino ideal para turismo y la desconexión.

En las últimas semanas, se ha transformado en un escenario de tensiones que genera preocupación entre el empresariado local.

A ojos de quienes dirigen los destinos de esta plaza patagónica, las acciones que vienen acompañando el reclamo territorial no hacen más que desalentar el flujo de visitantes.

En paralelo, las sucesivas ocupaciones de lotes elevaron la queja de los productores, que de un tiempo a esta parte comenzaron a exigir del Estado municipal nuevas políticas que garanticen el trabajo seguro dentro de las estancias.

El creciente malestar fue reconocido ante iProfesional por el propio Sergio Ongarato, actual intendente de Esquel. 

"El incremento en los focos de tensiones está minando el insumo básico de la actividad turística, que es la tranquilidad", apuntó. 

"Hay preocupación en el sector turístico de la ciudad porque la zona se está transformando en un sitio de conflicto. Que tengamos tensiones sobre una ruta nacional que nos vincula con el Norte complica el panorama. Por supuesto que exigimos que se sepa todo sobre Santiago Maldonado, que nadie dude de eso. Pero esperamos por una conflictividad que cese lo antes posible", expresó. 

Ongarato aseguró que el malestar entre los empresarios domésticos va en ascenso, y que la persistencia de la disputa en torno a la tierra en toda esa zona de Chubut "se está volviendo un foco de problemas que pone en riesgo inversiones necesarias para la ciudad".

"Que la afluencia de turistas baje por el motivo de los incidentes es algo que puede ocurrir. Nadie va de vacaciones a Siria, por ejemplo. Ya tenemos una situación problemática con los periódicos cortes de rutas. Pero si se llega a dar una situación similar en la zona del aeropuerto, entonces ahí sí sería dramático para la ciudad", se sinceró el mandatario comunal.

El intendente expuso que, además de la inquietud en el sector turístico, distintos representantes de la actividad agropecuaria también le transmitieron su malestar por lo que viene ocurriendo con el avance de grupos mapuches sobre tierras que el Estado considera privadas. 

"El sector productivo está pidiendo continuamente un mayor acompañamiento y que se le brinde protección. Quieren más seguridad para los puesteros. Los empresarios piden estar más tranquilos para poder seguir invirtiendo en sus establecimientos", dijo.

Sin embargo, el mandatario comunal se mostró desconcertado frente a los continuos conflictos que azotan a la ciudad: "La verdad que no sabemos cómo anticiparnos a los hechos que se denuncian en los campos. No sabemos cómo garantizar la seguridad que se nos pide".

Empresas del ramo como Compañía de Tierras -la firma que administra las propiedades del grupo Benetton en las provincias de Chubut y Río Negro-, llevan elevadas a la Justicia unas 50 denuncias de acciones violentas contra sus instalaciones por parte -según indican- de mapuches.

Fuerzas desplegadas
Durante el encuentro con este medio, Ongarato afirmó que como consecuencia de la desaparición de Maldonado y los cruces con la comunidad mapuche del Pu Lof en resistencia de Cushamen, Esquel se ha transformado en un bastión clave para numerosas fuerzas de seguridad.

Pero que, a contramano de lo que se pudiera suponer, la municipalidad local tan sólo es testigo de un accionar que el Gobierno nacional promueve sin brindarle mayores detalles a la comunidad esquelense.

"No hemos sido avisados de este despliegue. Tengo entendido que hay más de 400 efectivos de la Policía Federal instalados en la ciudad y también otras fuerzas especiales, pero a nosotros, la Municipalidad, no nos han participado de todo este movimiento. En su momento nos solicitaron la residencia deportiva como alojamiento para los gendarmes", comentó el mandatario.

Según pudo saber iProfesional de fuentes cercanas al Ministerio de Seguridad, además de los federales, en Esquel hoy se concentran:

• Un escuadrón de la Guardia de Infantería.
• Un refuerzo de 100 gendarmes.
• Un pelotón del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP).
• Dos unidades especiales de 50 hombres cada una de la Prefectura.
Fuerzas policiales de esa ciudad.

Por último, Ongarato marcó diferencias respecto de la situación de la comunidad mapuche en Esquel y aquellos que integran el Pu Lof en resistencia de Cushamen. A su entender, sus habitantes "no son de acá, como suelen decir", por lo que "el reclamo de tierras nada tiene que ver con los mapuches de esta zona de Chubut".

"En Esquel tenemos dos comunidades mapuches reconocidas y muchos de sus descendientes viven en la ciudad. No tuvimos ningún inconveniente al respecto porque se les han reconocido tierras y demás. Esto que pasa ahora corresponde a grupos que no pertenecen a Esquel. Se dan situaciones a las que no estamos acostumbrados y eso prueba que son promovidas por personas de afuera", concluyó.

Inquietud privada, incertidumbre productiva: nuevos componentes se suman a un escenario por demás de complejo e impredecible en el Sur.

Todo esto, a dos meses de una desaparición que además de visibilizar mucho más un reclamo territorial que ya suma años, ahora pone en jaque la perspectiva económica en uno de los rincones más cotizados de la Patagonia argentina.

SECCIÓN Politica
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR