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Tinelli rescinde el contrato con Cristóbal López, ya negocia con Canal 13 y se agrava la crisis del "holding K"

09-11-2017 En el Gobierno aseguran que nadie acercó documentación sobre una supuesta compra del holding tal como había informado el financista Ignacio Rosner a fines de octubre. Advierten que la crisis se podría agravar y derivar en una quiebra de los medios periodísticos
Por Andrés Sanguinetti
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La crisis de los medios propiedad del Grupo Indalo suma capítulos día a día, al igual que el resto de las empresas controladas por el holding creado por Cristóbal López.

La decisión de Marcelo Tinelli de rescindir el lazo comercial que lo ata al grupo para el año próximo agravó la situación. El conductor de ShowMatch se cansó de reclamar la deuda que Cristóbal López tiene por el contrato de 2017. Y como alternativa a esos cuatro meses de salarios impagos dio por finalizada la relación, aunque seguirá conduciendo el programa hasta que termine el ciclo en diciembre próximo.

Se supo que el también vicepresidente de San Lorenzo le puso fin al acuerdo que lo ataba con exclusividad hasta 2022 y que le daba a Indalo la posibilidad de igualar cualquier oferta con recibiera de parte de otros inversores.

Además, inició juicio contra sus socios por estafa e insolvencia fraudulenta. La querella criminal fue formalizada en las últimas horas en el juzgado de instrucción.

De todos modos, todavía no queda claro cuál será su futuro como ejecutivo de Ideas del Sur, la productora que fundó en 1996 y le vendió al propio Cristóbal López en 2013.

Ocurre que Tinelli tenía varios vínculos formales; el que se rescindió fue el "contrato madre" de producción televisiva debido a los incumplimientos reiterados y la situación que lo obligó a poner fondos propios para la "caja chica". Sin embargo, sigue en pie el contrato que lo obliga a asumir personalmente la conducción del ShowMatch. Ese vínculo se mantendrá como forma de poder finalizar normalmente el popular ciclo televisivo.

En cuanto al futuro del programa, en 2018 quedará en libertad de acción para negociar con otras empresas productoras o -la opción que aparece con mayores posibilidades- con el mismo Canal 13 debido a que, al haber roto el vínculo comercial, Indalo ya no tendrá la primera opción para cerrar un trato. 

Incluso, mantuvo ya una reunión con Adrián Suar y Pablo Codevila, máximos ejecutivos de Canal 13, para analizar variantes con respecto al acuerdo para continuar con ShowMatch durante el año próximo, pero ya sin el paraguas de Indalo, grupo al cual se supone denunciará ante la Justicia por la deuda y los incumplimientos. 

El encuentro se llevó a cabo al mediodía en el restaurante Gardiner, donde ambos ejecutivos de Artear anticiparon que "habrá Bailando para rato", dando a entender que la próxima edición del programa continuará bajo el mandato del medio del Grupo Clarín.

Esta batalla entre Tinelli y los creadores de Indalo se da mientras los trabajadores de C5N, Radio 10 y el resto de las emisoras de AM y FM y del diario Ámbito Financiero siguen en asamblea permanente en reclamo del pago de sus salarios.

Si bien hubo una propuesta para cancelar los haberes en dos o tres cuotas, el personal se mantiene en alerta teniendo en cuenta también el vacío legal que existe sobre de quién es actualmente la propiedad de Indalo.

Hasta periodistas como Víctor Hugo Morales se adhieron al reclamo aún siendo públicas sus relaciones con Cristóbal López y Fabián De Sousa y hasta teniendo salarios casi millonarios por su tarea al frente del noticiero vespertino de C5N.

Todo esto, a pesar de que el financista Ignacio Rosner y un desconocido fondo inversor OP Investment informaron públicamente haber adquirido la totalidad de las acciones del grupo que estaban en poder de Cristóbal López y su socio Fabián De Sousa.

Unas semanas atrás y mediante un comunicado oficial se daba a conocer el desembarco de los supuestos nuevos inversores en el holding que, además de medios de comunicación, controla empresas petroleras, constructoras, de servicios y la mayor productora de potasio de sodio de Sudamérica. 

"La operación tiene por objeto generar valor y crecimiento en las empresas adquiridas, lograr la sustentabilidad a largo plazo, invertir en la expansión de los negocios estratégicos, garantizar la fuente de trabajo de sus aproximadamente 4.000 empleados directos y 8.000 indirectos, y atender a las obligaciones fiscales y previsionales y demás deudas existentes", detalló el comunicado.

Se supo que el fondo OP Investment y sus representantes locales, Damián Burgio y Santiago Dellatorre, se había hecho cargo de Indalo sin pagar un solo peso y que iban a centrar sus esfuerzos en sectores considerados estratégicos como el petrolero y la construcción. Y que, a cambio, iban a vender los activos periodísticos.

También que tenían un plan para negociar el pago del pasivo y de resolver los juicios que afronta, en especial con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). 

Es la mayor causa que enfrentan los fundadores de Indalo por haberse quedado con $8000 millones de la recaudación de un impuesto a la transferencia de combustibles que nunca giraron a las arcas del ente recaudador que dirige Alberto Abad.

Según la denuncia, López y De Sousa habrían usado los fondos para financiar la compra de empresas y expandir el poder de Indalo durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y sin haber sido controlados por Ricardo Echegaray, entonces titular de la AFIP. 

Por esa causa, Cristóbal López comenzó a ser investigado por "defraudación a la administración pública" en 2016. Desde entonces, el empresario intentó desprenderse del multimedio, sin éxito con la rumoreada venta a Orly Terranova, empresario amigo de la Casa Rosada, se cayó semanas atrás.

Cuando Rosner hizo pública la operación de compra de Indalo informó también que había comunicado la transacción al Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal N°10, a cargo del Dr. Julián Ercolini, en atención a la inhibición general de bienes dictada sobre los titulares del Grupo Indalo

En el comunicado, el financista explicaba que "en los próximos días, OP Investment presentará a las autoridades judiciales correspondientes el plan de acción antes mencionado". Hasta ahora, nada de esto ocurrió. Y tanto la AFIP como el propio Tinelli le pidieron ya al magistrado que rechazara la transacción por entender que no es seria y que no ofrece garantías para el cobro de las deudas.

Para el Gobierno, el dueño es Cristóbal López
Fuentes judiciales aseguran que Ercolini ya tomó la determinación de no avalar el cambio accionario. Es más, en el Gobierno siguen reconociendo a Cristóbal López como el dueño de Indalo y sus empresas.

Fuentes cercanas al presidente Mauricio Macri y al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) aseguraron que no hubo, hasta ahora, ninguna presentación formal sobre el cambio de accionistas del holding.

"Para nosotros, Cristóbal López y su socio, Fabián De Sousa, siguen siendo los dueños del Grupo Indalo porque así figuran en los papeles y porque nadie se acercó a presentar documentos sobre una supuesta venta de acciones", explicaron fuentes del Enacom a iProfesional.

En tanto desde la Casa de Gobierno se apuraron a aclarar que no llevarán a cabo ningún operativo rescate o a proponer alguna fórmula que permita un salvataje del holding investigado por la Justicia por evasión fiscal. "Estamos a miles de kilómetros de ese tema", sostuvieron ante las consultas de iProfesional sobre posibles negociaciones para evitar que los medios de Indalo y el resto de las empresas del grupo caigan en un eventual default.

De hecho, las fuentes oficiales estiman como probable un agravamiento del conflicto y la eventual quiebra de los medios periodísticos que Cristóbal López le compró a Daniel Hadad durante el anterior gobierno kirchnerista. Sostienen que no sería descabellado pensar en que los problemas deriven en una situación similar a la de Radio Rivadavia, cuya quiebra fue decretada por estos días por la justicia y cuya señal y licencia serán licitadas por el ente que preside Miguel De Godoy.

En el Gobierno advierten además que la decisión de Cristóbal López de dejar de desembolsar dinero para sostener las actividades y las operaciones diarias de los medios, y las dudas sobre el efectivo desembarco de Rosner y sus socios del fondo OP Investment suman más desconcierto al final del caso.

No descartan que se repita lo que sucedió con los medios de Sergio Szpolski. El empresario, vinculado a los servicios secretos y denunciado en varias oportunidades por defraudaciones y estafas, llevó a la quiebra a las empresas periodísticas que compró, también durante los años del kirchnerismo.

Lo hizo con Radio América, el diario Tiempo Argentino, la señal CN23, que luego fue comprada por Indalo, y el diario BAE, que se salvó de desaparecer gracias al ingreso de la familia Olmos, dueña de Crónica.

Accionista junto a Matías Garfunkel del Grupo 23, Szpolski fue hasta denunciado por su propio socio quien lo acusó de haber sido un "testaferro". Garfunkel también denunció en su momento amenazas de allegados al propio Szpolski. De todos modos, en el Gobierno aclaran que, a diferencia de lo que ocurrió con la causa que involucra a Szpolski, el Grupo Indalo tiene activos con los cuales responder ante una eventual quiebra para hacer frente al pago de los acreedores, que son cada vez más.

En este escenario, continúa siendo incierto el final de la crisis. Rosner sigue incumpliendo con su promesa de presentar un plan para rescatar financieramente al grupo. Tampoco hizo ninguna propuesta ante la AFIP para normalizar la deuda. Y no acercó los papeles de la compra del grupo a las autoridades del Enacom.

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