Economía

González Fraga recargado: primer bono en 20 años del Banco Nación, boom de microcréditos y bronca por "ceder" $20.000 M a Dujovne

07-12-2017 El presidente del Banco Nación tuvo una alta exposición mediática a raíz de un par de temas que afectaron a la entidad bancaria. El funcionario hizo su descargo y dio su postura sobre los planes para que la institución salga a fondearse. Anunció la primera emisión de bonos en más de 20 años
Por Mariano Jaimovich
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En los últimos días estuvo en el centro de la escena por dos noticias que retumbaron en la City.

Una fue la quita (forzada) de $20.000 millones del patrimonio de la firma que administra. La otra, la designación en el Directorio de la entidad a Mariana Triaca, hermana del Ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

A raíz de ello, el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, salió a dar su versión sobre los hechos que involucran a la entidad. También, a defender su gestión, al resaltar que espera cerrar el 2017 "multiplicando por 7 todo lo ejecutado en 2016".

Como ejemplo, expuso que desde el primero de julio al presente, el BNA otorgó créditos por $54.000 millones, frente a los $35.000 millones proyectados en la previa para el mismo período.

Resaltó que se están "batiendo récords" en el otorgamiento de créditos hipotecarios y que se vienen dando a razón de uno por cada minuto y medio, y que aún tienen 100.000 solicitudes pendientes.

A la vez, González Fraga anunció que, después de 20 años, la entidad volverá al mercado de capitales. Será en la segunda mitad del 2018 para colocar bonos en pesos, en dólares y también con el sistema UVA (Unidad de Valor Adquisitivo).

El monto global de esta colocación aún no fue precisado, ya que dependerá del interés de los inversores al momento del anuncio oficial, según afirmó el titular del organismo.

El extenso plazo que aún resta para la operatoria se debe a "los procesos administrativos para estructurar los bonos, que llevan unos seis meses de trámites".

Esto se debe a que, al no cotizar en Bolsa de Comercio, el Banco Nación debe presentar balances auditados por una calificadora homologada. Trámite que le demandará un buen tiempo de ejecución.

Según precisó, el dinero obtenido se utilizará como fondeo para distintas líneas de financiamiento. "Seremos un banco que saldrá a captar fondos para prestar", dijo, en un intento por mostrarse alineado con lo que ocurre con el sector financiero privado.

La emisión se realizará tanto en el mercado local como también en el exterior del país. Además, González Fraga afirmó que se destinará un "pequeño monto" para un "bono verde", a una tasa preferencial para tareas vinculadas al cuidado del medio ambiente.

¿Se achica la estructura?
El principal banco estatal del país cuenta con una enorme estructura de unos 18.000 empleados, 700 sucursales y filiales en el exterior que funcionan a pérdida.

Sobre este tema, el titular del BNA dijo que se está realizando una gran readecuación del banco y que, hace poco tiempo, renunció su gerente general.

A raíz de ello, se eligió como sucesor al encargado de la sucursal de Plaza de Mayo: "Preferimos a alguien que conoce la cara de los clientes, sabe lo que necesitan y no a un ejecutivo que está detrás de un escritorio todo el tiempo".

Agregó que están "acomodando la gerencia a un esquema más operativo", por lo que estimó que se reducirá esa área. Para ello, fue contratada una consultora con la finalidad de diseñar una "estructura piramidal más lógica".

González Fraga aseguró, de manera tajante, que su intención no es reducir las 18.000 personas de forma intempestiva, sino que habrá retiros voluntarios, jubilaciones y reacomodamiento en algunos sectores.

En esa línea, indicó que se revisarán las sucursales en el exterior, y que ya se empezó este plan al cerrar cinco sedes: Panamá, Gran Caimán, Caracas, Río de Janeiro y Porto Alegre.

La eliminación de las primeras tres se debió porque "no eran rentables y porque no "lucía" para el Banco decirle a inversores internacionales que se tenía una sucursal en Gran Caimán", resumió el titular del Nación, en referencia a la vinculación con los fondos offshore.

En el caso de las dos sedes mencionadas ubicadas en Brasil, el motivo del cierre fue la mudanza de las operaciones a San Pablo.

En tanto, aclaró que "la sucursal de Nueva York es la joya de la corona que vamos a defender" porque es la carta de presentación ante los inversores.

Menos liquidez
Un punto central que reconoció González Fraga fue que a la entidad se le achicó la liquidez del 55% del total a un nivel actual de 30%.

No obstante, desdramatizó este tema y dijo: "Igual estamos muy cómodos con esta cifra, está en sintonía con los parámetros exigidos por el Banco Central".

El funcionario expresó que esta menor disponibilidad no va a frenar el buen ritmo de entrega de créditos hipotecarios.

Esta aclaración se debió a las dudas generadas ante la disminución que afectará al Banco Nación a raíz de dos artículos polémicos que incluyó el Gobierno en el proyecto de Presupuesto del 2018:

- El primero de ellos, el número 89, le quita $20.000 millones del capital social, monto que será transferido al Tesoro Nacional

- El segundo, artículo 90, modifica el quinto punto de la Carta Orgánica del Banco Nación. Se vincula a las utilidades líquidas netas luego del cierre del ejercicio. Concretamente, deberá destinarse "el porcentaje que fije la autoridad competente para el fondo de reserva legal, que no podrá superar el 20%", al Tesoro Nacional; y el remanente a aumentar el capital del Nación

En cuanto a esta medida concreta (tener que ceder $20.000 millones), González Fraga se sinceró: "No me pidan que la aplauda, ni motiva mi alegría. Pienso que se podrían haber hecho otras cosas para evitarlo, pero entendí la decisión de Dujovne porque al Banco le sobraba capital y el Gobierno necesita cubrir el déficit fiscal".

No obstante, aclaró que fue algo que "no tenía previsto", al tiempo que sostuvo que "este banco muchas veces cobró intereses por prestarle al Estado y por comprar Lebac". En otras palabras, el funcionario lo considera como un intercambio de favores entre el Nación y el Gobierno.

Por lo pronto, indicó que en el corto plazo no afectará la capacidad de préstamos del BNA, y que "dentro de dos o tres años ahí se absorbería el capital excedente". Por ende, ahí sí puede haber algún inconveniente.

Clima político y expectativas
El ambiente político estuvo claramente signado por la polémica vinculada con la designación por decreto de Mariana Triaca, hermana del Ministro de Trabajo, Jorge Triaca, como directora del Banco Nación.

El titular del BNA aclaró que no recibió "presión" política para incorporarla y que fue él mismo quien sugirió su nombre en una lista de "6 o 7 precandidatos a ocupar los cargos vacantes en el Directorio".

Expresó que una de las razones es que Triaca es contadora y añadió: "Ya venía trabajando en la entidad desde antes de mi gestión como asesora y mano derecha de un ex director. Además es una profesional muy eficiente y con un expertise financiero", señaló.

Además calificó como "un disparate" que se compare este caso con el de la hija del ex funcionario kirchnerista Agustín Rossi, que fue nombrada de forma polémica como directora en 2015. También señaló que falta designar un director.

En cuanto a los planes para el año que viene, dijo que su aspiración es "bajar un escalón" en los clientes a incorporar. Hasta ahora, el foco ha venido siendo principalmente la clase media, pero la idea es sumar a la "clase baja".

En cuanto a la entrega de créditos a microemprendedores, indicó que cualquier persona que encuadre en estas características "puede retirar hasta $80.000". En este sentido, considera que es un sector con mucho potencial de crecimiento ya que solamente 2% de todo este segmento tiene asistencia bancaria en el presente.

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