Negocios

Farcuh tiene hasta el 6 de enero para evitar la desaparición de la empresa OCA

07-12-2017 El ENACOM decidió postergar hasta la primer semana de enero una definición sobre el futuro de la operadora de correos privada. En ese lapso, investigará el alcance del concurso preventivo logrado por OCA y el plan de pagos de la deuda con la AFIP
Por Andrés Sanguinetti
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Se salvó sobre la hora. Así, con un giro idiomáticamente futbolero se puede definir el salvataje que logró Patricio Farcuh para seguir operando la empresa postal OCA, por lo menos hasta el 6 de enero próximo. La fecha puede permitirle al excéntrico y polémico empresario recibir un buen regalo de Reyes o le puede también deparar un futuro de ostracismo comercial y hasta reiteradas visitas a los tribunales.

Es que el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), decidió en su reunión de Directorio concederle un plazo adicional de 20 días hábiles a OCA para que siga operando sin la correspondiente habilitación legal cuyo plazo ya caducó. El organismo está a cargo de las regulaciones del negocio postal. Y las empresas del sector le deben presentar cada tres meses sus papeles vinculados con las operaciones, y cada año revalidar la actividad.  Se trata de un trámite casi automático ya que sólo se deben abonar $5.000, llenar varios formularios y solicitar un certificado fiscal ante la AFIP.

Este papel es el nudo del problema ya que el ente recauador que dirige Alberto Abad hasta ahora se viene negando a otorgar el documento precisamente por la abultada deuda que tiene la compañía y que llega a los $2.300 millones. En este marco, el período tiene que ver con la necesidad del ente a cargo de Miguel De Godoy para analizar y estudiar los alcances del proceso concursal que le habilitó la Sala 3 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora, donde se tramita la causa.

OCA y Farchu deben cerca de $3400 millones a diversos acreedores a quienes no les pagan desde hace meses. Pero tiene una deuda postconcursal por otros $1.200 millones  que siguió generando fuera del concurso preventivo de acreedores. La intención del empresario, a quien desde algunos sectores se lo relaciona con Hugo Moyano, es la de poder reestructurar su pasivo para alcanzar un salvataje de la mayor empresa postal privada de la Argentina.

La apertura del concurso preventivo sobre la hora del vencimiento de la licencia que tiene para continuar en actividad dentro del mercado postal, le dará cerca de un mes a Farchu para comenzar en serio con ese supuesto proceso de reestructuración del pasivo de la compañía y del sostenimiento de las fuentes laborales de cerca de 7000 trabajadores.

Durante la reunión del Directorio del Enacom el caso se trató debido a que Raúl Jenefes, miembro del ente en representación del Frente para la Victoria (FpV) había solicitado información acerca de la situación de la empresa. En ese marco fue que el titular del organismo, Miguel De Godoy, brindó al resto de los integrantes del Enacom un panorama sobre el estado actual del conflicto que sufre OCA derivado mayormente de la gestión de Farcuh.

La apertura del concurso preventivo le abre la puerta a poder solicitar a la AFIP un plan de pago en cuotas que ofrece el ente para las empresas concursadas. Se trata de planes de hasta 96 pagos sin ningún tipo de beneficios como podría lograr en una moratoria. Es decir, un lapso de 8 años o hasta el 2025.

Para justificar las diferencias, en AFIP aclaran que los dueños del ex Grupo Indalo están acusados de defraudación y además no tienen un concurso preventivo abierto, situación que el dueño de OCA logró hace unas semanas, luego de haber cambiado la sede de la compañía de la Capital Federal a la localidad bonaerense de Lomas de Zamora.

Una maniobra que, según fuentes judiciales, estuvo calculada para poder obtener el proceso concursal que no se le iba a otorgar en los tribunales porteños. Otra similitud con Cristóbal López, quien mudó la sede de Oil Combustibles a Comodoro Rivadavia para poder lograr el mismo objetivo, aunque sin éxito.

Fuentes del Enacom confirmaron la información a iProfesional y aclararon que si el 6 de enero Farcuh no presenta el certificado de libre deuda y habilitación fiscal extendido por la AFIP, automáticamente perderá la liencia como operador postal.

Mientras tanto, ya partieron sendos pedidos del organismo hacia el juzgado a cargo del concurso preventivo con laintención de contar con la información necesaria para saber los alcances de este proceso judicial de reestructuración de deuda. "Dependemos de la Justicia y de la AFIP para tomar nosotros alguna definición", explicaron desde el ENACOM, tras aclarar que su función es la de ser un órgano de registro.

Como ya es costumbre, desde OCA ignoraron las llamadas de iProfesional para contar con la opinión de la empresa y del propio Farcuh. De todos modos, hace un mes el empresario publicó una solicitada en la cual acusó al Gobierno, a la Justicia, a la AFIP y hasta el propio Moyano de un "complot para voltear a la empresa" y repartirse su negocio entre el Correo Oficial y otras prestadoras de menor envergadura, entre las que se encontraría OCASA, propiedad de Héctor Colella, ex mano derecha de Alfredo Yabrán.

OCA es hoy el mayor operador postal privado de la Argentina. Tiene 150 sucursales, 2000 agentes oficiales, casi 7000 empleados y una flota de 1000 vehículos, todo lo cual corre el riesgo de desaparecer o cambiar de manos si los Reyes Magos no le regalan a Farcuh el libre deuda fiscal el próximo 6 de enero. El empresario está convencido de que todos los males que sufre su empresa fueron provocados por factores externos. Habla de "desfalcos" cometidos por referentes del gremio de Camioneros que manejaron OCA durante casi 10 meses en los cuales la caja de este sindicato fue usada para pagar deudas y salarios del personal.

Farcuh, quien durante el verano europeo contrató un yate por casi 6000 euros mensuales para disfrutar de vacaciones en la localidad española de Ibiza, dice que los ex gerentes designados por Moyano en ese lapso cometieron el delito de administración fraudulenta, falsifiación de firmas y la causaron a la empresa graves consecuencias patrimoniales.

De hecho, el propio empresario admite las deudas de su compañía, aunque asegura que fueron gestadas por Moyano. Dice que en ese tiempo la deuda con la AFIP creció a $527 millones, que hubo vaciamiento por $1357 millones, falsificaciones de firmas por otros $721 millones, imputaciones contables falsas por $292 millones.

Dice también que el Estado le adeuda $321 millones por servicios realizados y no pagado0s. Sin embargo, y a pesar de todas estas denuncias, Farcuh intentó sin éxito traspasar las actividades de la compañía y sus prestaciones a otras dos sociedades. La maniobra, calificada por fuentes fiscales como de vaciamiento, no fue aprobada por la Justicia.

SECCIÓN Negocios
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR