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La UOCRA se despega de la marcha de Moyano: "No resuelve nada"

09-02-2018 Gerardo Martínez, líder del gremio de la construcción, dijo que la economía "no está funcionando como se preveía", pero pidió apostar al diálogo
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El secretario general de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), Gerardo Martínez, advirtió hoy que con la movilización convocada por el gremio de los Camioneros para el 21 de febrero "no se resuelve nada" y abogó en cambio por la necesidad de apostar al "diálogo" con el gobierno nacional.

"Con una marcha no resolvemos nada si no abrimos los puentes de un diálogo para que en febrero podamos armar una mesa en la que se traten todos los temas que están pendientes", declaró el sindicalista.

Martínez se despegó así de la convocatoria a la marcha de Camioneros, el gremio que lidera Hugo Moyano, en protesta por la política económica del gobierno nacional, aunque admitió que "hay preocupación en todo el sector sindical porque la economía no está funcionando".

"Estamos preocupados por el nivel de inflación, los formadores de precios no están controlados y las pautas que se habían establecido por el gobierno no se han dado", afirmó el líder sindical de la construcción, pero consideró que una marcha no "resuelve nada".

"Una cosa es la estrategia sindical y cómo encarar esta situación y otra cosa son las acciones tácticas. Nosotros habíamos programado dentro de la CGT una reunión de la mesa chica y apostamos a una nueva faceta de diálogo con el Gobierno", expresó.

Martínez consideró que el diálogo debe ser "institucionalizado" y que debe incluir no solo al Gobierno y al sindicalismo sino a todos los sectores como el financiero para "ver de qué manera nos ayudamos a generar las condiciones que mejoren la economía".

El gremialista sostuvo que la economía "no está funcionando como se preveía" pero aceptó que el sector de la construcción tuvo una mejora en los últimos años y que "hay más puestos de trabajo que en 2015".

La grieta sindical
La marcha de protesta contra el Gobierno que impulsa Hugo Moyano amenaza con dar por terminada la unidad de la CGT. Por el momento, el líder de Camioneros recibió la negativa de varios gremios, que no lo apoyarán el próximo 21 de febrero.

Los ferroviarios avisaron que no se sumarán a la movilización. "No vamos a participar de la marcha de Camioneros, es una convocatoria sectorial que luego se generalizó. Produjo el asentamiento de lo que es la diferencia" dentro del triunvirato, afirmó este miércoles, tajante, el secretario general de Unión Ferroviaria, Sergio Sasia.

Sasia remarcó que "una marcha no soluciona el real problema que hay en algunos sectores del mundo del trabajo". "Tenemos que trabajar fuertemente para lograr la unidad de todo el arco sindical, tener una CGT fuerte, unida y tenemos que tener un factor convocante para esa unidad, dejar los personalismos y diferencias de lado, priorizar coincidencias y en ese sentido debatir un proyecto", señaló.

De esta manera, la movilización se queda sin un gremio clave.

Ya rechazaron la convocatoria los trabajadores de transporte de la UTA, los "gordos" -gremios con mayor cantidad de afiliados como Sanidad, Aguas y Comercio- y los independientes de la construcción (UOCRA) y los estatales de UPCN.

Tampoco respaldaron la movilización las 62 organizaciones, el sector más macrista del sindicalismo, ni la UOM de Antonio Caló. "Los integrantes del secretariado nacional de la UOM, incluyendo al propio Caló, no están de acuerdo con la decisión de confrontar sin un previo debate interno en la central obrera con el gobierno nacional", informó el lunes el secretario de prensa del gremio, Emiliano Gallo.

Los Moyano habían conseguido la semana pasada el respaldo de las dos CTA -la de Pablo Micheli y la de Hugo Yasky- y el apoyo formal de la CGT con el aval del sector barrionuevista liderado por Carlos Acuña, pero Héctor Daer, representantes de "los gordos", les soltó la mano.

"No se puede aceptar que alguien tenga el capricho de adueñarse de la voluntad colectiva de la CGT", remarcó el líder de Sanidad , el viernes pasado.

"Nuestra posición es clara: no vamos a poner a la CGT al servicio de ningún gremio ni dirigente", completó.

Y luego remarcó: "Si la unidad no va más, habrá que convocar a un congreso cegetista y definir un nuevo consejo directivo".

El barrionuevista Carlos Acuña, líder del sindicato de expendedores, recogió el guante y lo cruzó: lo tildó de "carnero" por no participar de la marcha y aseguró que "defiende a la patronal".

"Se va solo o lo echan los trabajadores", amenazó, dejando a la CGT absolutamente resquebrajada.

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