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Tras una tensa votación, la Corte de Brasil votó en contra de Lula y el expresidente quedó a un paso de ir preso

La Corte de Brasil votó en contra de Lula y quedó a un paso de ir preso

El exmandatario fue condenado por un tribunal de segunda instancia en la causa de Lava Jato. El caso provoca un verdadero terremoto en la campaña electoral

05.04.2018 05.13hs Ahora Brasil

El Supremo Tribunal Federal de Brasil se definió este miércoles contra un recurso extraordinario del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que fue condenado en enero a 12 años de prisión en segunda instancia en el marco la megausa sobre corrupción polí­tica "Lava Jato". Ya rechazado el recurso, se abren las puertas de la cárcel al exmandatario, a seis meses de las elecciones que lo tienen como favorito.

El juicio duró 12 horas y se centró en una pregunta: ¿debe el popular exmandatario iniciar el cumplimiento de la sentencia por corrupción a la que fue condenado por un tribunal de Porto Alegre o puede esperar en libertad hasta que su caso sea analizado por las instancias superiores?

De los once jueces, cinco emitieron su voto a favor y seis en contra de la liberación del exmandatario.

Pese a que la Suprema Corte es el principal tribunal del paí­s, Lula no va a ingresar en la cárcel inmediatamente.

El exmandatario todaví­a tiene hasta el 10 de abril para presentar un recurso ante el tribunal de Porto Alegre, pero los expertos en derecho coinciden en que esta etapa es una formalidad y que la probabilidad de que tenga éxito es mí­nima.

De qué se lo acusa
Lula, quien gozó de una inmensa popularidad tras dos mandatos como presidente entre el 2003 y el 2010, se ha convertido en un personaje polémico en medio de un escándalo de corrupción que ha sacudido a Brasil en los últimos años y ha enfurecido al ciudadano promedio contra la clase polí­tica.

El exmandatario fue declarado culpable el año pasado por ayudar a una empresa constructora a lograr contratos a cambio de la promesa de que recibirí­a un departamento en la playa.

El encargado de dictar la sentencia fue el juez Sérgio Moro, responsable de los casos derivados de la Operación Autolavado (Lava Jato), el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil. Muchos consideran a Moro un héroe, mientras que sus detractores lo acusan de ser partidista.

Lula siempre ha defendido su inocencia y ha argumentado que este caso, como otros cargos de corrupción pendientes de juicio, son intentos para mantenerlo fuera de la carrera presidencial.

Sin embargo, Lula sufrió un revés en enero, cuando una corte de apelaciones ratificó la condena relativa al mencionado departamento. Los tres magistrados que revisaron el caso ampliaron incluso la sentencia a 12 años y un mes.

Quiénes son los jueces que votaron en contra de Lula
Cinco de los seis votos que rechazaron el habeas del expresidente para evitar la cárcel provinieron de jueces nombrados durante los 12 años de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT).

La fidelidad partidaria, en este caso, brilló por su ausencia, en un tribunal que se encuentra bajo presión debido al gran poder que tiene la Operación Lava Jato y muchos de los antiguos enemigos de Lula en el Supremo Tribunal Federal se convirtieron en los más garantistas, a su favor.

El voto más controvertido fue el de Rosa Weber, nombrada por Dilma Rousseff, quien dijo que no votaba a favor de Lula por respeto a la jurisprudencia de la Corte de 2016 sobre la detención tras un fallo confirmado en segunda instancia. Ella dijo que personalmente estaba en contra de la detención sin fallo de tercera instancia, pero que el habeas corpus no era la herramienta para resolver la cuestión.

Además de Weber, votaron contra el recurso presentado por Lula la presidenta del tribunal, Carmen Lúcia Antunes, Luis Fux, Luis Barroso y Edson Fachin, todos designados durante los gobiernos petistas. Los acompañó el designado por el presidente Michel Temer el año pasado, Alexandre de Moraes, exdirigente del Partido de la Social Democracia Brasileña.

Apenas dos de los siete nombrados en los 12 años del PT votaron a favor de las garantí­as del habeas corpus para permitir que un condenado pueda ser encarcelado una vez que se terminen todas las instancias del proceso, como dice la Constitución. Se trata de Ricardo Lewandowski y José Dí­as Toffolli, nombrados por Lula.

Los más antiguos magistrados nombrados por otros gobiernos fueron junto con Lewandowski férreos activistas sobre la presunción de inocencia y las garantí­as como norte principal para aceptar el habeas corpus.

Celso de Mello es el decano del tribunal, puesto allí­ por indicación del entonces presidente José Sarney en 1989. Marco Aurelio Mello fue nombrado allí­ por su familiar lejano, el presidente Fernando Collor de Mello, en 1991.

Y votó a favor de Lula uno de sus principales enemigos, un juez identificado por sus crí­ticas al PT y exabogado general del gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), Gilmar Mendes. Mendes impidió el 16 de marzo de 2016 la asunción de Lula como jefe de gabinete de Rousseff, al considerar que buscaba fueros con ese cargo para evitar a la Operación Lava Jato.

Tras ese episodio, con el correr de los meses, Mendes, designado por el expresidente Cardoso, se transformó en el principal crí­tico de la Operación Lava Jato a raí­z de su rigidez con las prisiones preventivas y la estrategia para conseguir delaciones premiadas.

La intimidad de Lula
Resguardado de la atención mediática, este miércoles Lula intentó aparentar que no prestaba mucha atención al juicio del Tribunal Supremo. 

Se mostró "tranquilo" e incluso comentó el golazo de chilena de Cristiano Ronaldo en el partido en el Juventus, según contaba un miembro del Partido de los Trabajadores (PT).

Pero lejos de la versión "oficial", trascendió que nunca habí­a visto a Lula tan "afectado" desde la muerte de su mujer, Marisa Leticia.

Alejado de los palcos y las multitudes, el tornero mecánico recibí­a un nuevo mazazo, uno de los más importantes de su vida, después de conocer que el Supremo rechazó el "habeas corpus" intentado por su defensa para postergar la cárcel tras la condena por corrupción, según Efe. 

Mientras la justicia estrechaba su cerco, el exlí­der sindical pasó el dí­a reunido con los suyos, recibiendo visitas de conocidos y aliados polí­ticos, entre ellas la de expresidenta Dilma Rousseff, de quien Lula fue hombre amigo durante el juicio polí­tico que la destituyó en 2016.

Mientras, unas trescientas personas, la mayorí­a del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST), siguieron la votación entre el desconcierto de los términos jurí­dicos empleados por los magistrados de la máxima corte, que analizaron el "habeas corpus" durante más de diez horas.

Con pancartas de "Lula es inocente" y "Lula es el pueblo", los simpatizantes del exmandatario llegaron a primera hora de la mañana al sindicato y, entre bailes y cánticos, acompañaron parte de la sesión del Supremo, aplaudiendo los votos favorables al exmandatario.

El más conmemorados fue el del juez Gilmar Mendes, históricamente rechazado por la izquierda, pero que hoy se posicionó a favor de que Lula pudiera recurrir a instancias superiores en libertad, no sin antes deslizar sus crí­ticas al Partido de los Trabajadores (PT) y a la prensa brasileña.

La decisión de Mendes supuso un alivio, pero la tranquilidad duró poco tiempo. La jueza Rosa Weber, fiel en la balanza en la votación, denegó el "habeas corpus", aunque no hubo desolación, y contadas caras largas.

"Ella en el fondo contribuyó para que pueda ser decretada la prisión de Lula, lo que es una fase más del golpe de Estado", dijo en declaraciones a Efe Eloi Pietá, miembro de la directiva regional del Partido de los Trabajadores (PT).

A los pocos minutos, la militancia concentrada desde primera hora de la mañana fue dejando el edificio, anticipando un final desfavorable para Lula, quien lidera todas las encuestas de intención de voto de cara a las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre.

Antes, el presidente del sindicato de los metalúrgicos de la región metropolitana de Sao Paulo, Wagner Sanatan, mandó un mensaje a los congregados: "Lula pasó la vida entera luchando por nosotros y ahora espera eso de cada compañero y compañera".

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