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El paro nacional se sintió en las calles, pero el Gobierno minimizó la protesta: "Es más de los dirigentes que de la gente"

25-06-2018 La Capital Federal amaneció sin colectivos, trenes, subtes, taxis ni aviones debido a la adhesión de los distintos gremios de la CGT a la medida de fuerza. Mauricio Macri criticó a los gremialistas: "No contribuyen en nada", señaló 
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La huelga nacional que impulsaron en conjunto la CGT, las dos CTA y organizaciones sociales y de izquierda comenzó a la hora cero de este lunes y se sintió con fuerza, sobre todo, en la Ciudad de Buenos Aires.

Las calles de la Capital Federal amanecieron sin colectivos, trenes, subtes y casi sin taxis debido a la adhesión de los gremios de transporte a la jornada de protesta. También circularon pocos autos en el amanecer de esta semana dado a los piquetes que realizaron en diversos accesos porteños partidos de izquierda y movimientos sociales.

El tercer paro general contra el gobierno de Mauricio Macri también se sintió en las escuelas, dependencias estatales, bancos y hospitales.

El Gobierno salió a cuestionar la medida de fuerza y la calificó de "política”.

Cerca del mediodía se manifestó sobre la protesta el Presidente. Mauricio Macri cuestionó a los gremialistas por el paro: "No contribuyen en nada", aseguró sobre las huelgas.

"No veo que haya habido un Gobierno en décadas con tanta preocupación por el empleo, por el trabajador, por generar oportunidades, por fortalecer los empleos que tenemos y generar nuevos; hay que seguir haciendo lo que venimos en conjunto realizando, sentados en una mesa de productividad", indicó Macri.

Previamente, desde la Casa Rosada habían salido al cruce de medida de fuerza diciendo que respondía más a "una pelea de dirigentes que a una voluntad de la gente". No obstante, trascendió que convocarían a la central obrera al diálogo.

El futuro de las negociaciones es una incógnita dado la interna de la CGT. Por caso, el Camionero Hugo Moyano aseguró: “Ellos hablan de diálogo, pero ¿para qué? ¿para llegar a la situación en la que estamos hoy? Es una tomada de pelo; espero que la CGT no caiga nuevamente  en esa situación, sino todos los esfuerzos y sacrificios que se hacen para una medida importante no van a servir para nada".

Por su parte, el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, advirtió que "si el Gobierno no convoca al diálogo social y no escucha el reclamo de la gente se va a comer varios paros".

Uno de los funcionarios que salió al cruce de la huelga fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien afirmó en declaraciones televisivas que lo de la CGT "es un paro simplemente político. No hay una consigna detrás".

"El paro se da en un contexto de baja conflictividad que hemos tenido en estos dos años y medio, en los que pudimos tener un excelente diálogo", aseguró el funcionario.

Para alimentar su tesis agregó: "Se han resuelto las paritarias, se han modificado normativas y se han logrado acuerdos de productividad".

También se manifestó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. En diálogo con Radio Mitre adjudicó la medida de fuerza a quienes "quieren volver al pasado" y aseguró que se trata de "una pelea de dirigentes y no de la gente".

El ministro confirmó que el paro se sintió con fuerza en la Ciudad por la falta de transporte, pero que "en el resto del país, la actividad es normal en algunos sectores".

"El paro claramente diferencia a aquellos que quieren una Argentina que avance, que se desarrolle, de los que quieren volver al pasado. Hoy son más los argentinos que tienen claro que el camino de salir adelante es a través del trabajo, de realizarse", resaltó el ministro.

Otra voz oficial que se escuchó fue la del ministro de Interior, Rogelio Frigerio, quien evaluó que la medida de fuerza gremial se ha sentido en las grandes ciudades debido a "la falta de transporte", pero en las localidades más pequeñas, "la actividad ha sido prácticamente normal", dijo.

Según estimaciones del Gobierno, la medida de fuerza provocó una pérdida a la economía de más de $28.824 millones.

Presión
Durante la mañana del lunes, el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, advirtió que "si el Gobierno no convoca al diálogo social y no escucha el reclamo de la gente se va a comer varios paros".

Así lo afirmó en declaraciones al canal C5N, al tiempo que insistió: "Si siguen desoyendo lo van a pagar caro en las urnas del año que viene".

Por su parte, el referente de la otra CTA y diputado nacional, Hugo Yasky, calificó de "total" el paro de este lunes. "La imagen es la de un país totalmente parado", sostuvo en declaraciones a Radio Cooperativa.

A la hora de referirse a la posibilidad de encauzar el vínculo con la Casa Rosada, aseguró: "Siempre que hubo diálogo con el Gobierno fue un diálogo quirúrgico. Jamás fuimos convocados a ningún diálogo", criticó.

El camionero Hugo Moyano, quien coincidió con sus pares sindicales de la CTA, señaló que  “el paro es contundente”. “Hay una realidad que no se puede ocultar", indicó.

Para el líder sindical, que obtuvo recientemente para su sector un aumento del 25%, la efectividad de la jornada de protesta represenó el "descontento de la gente" hacia el Gobierno de Cambiemos.

En declaraciones radiales, el ex líder de la CGT sostuvo que "no se puede esperar mucho de este Gobierno; ellos nos han llevado a esta situación extrema, de hambre, y ellos mismos nos dicen descaradamente que está todo mejor y eso le da más bronca a la gente".

En su enfrentamiento abierto con esta administración, añadió: "A este Gobierno le es muy difícil traer soluciones, son un instrumento del poder, porque se han entregado al FMI. No es un cogobierno, es un gobierno del Fondo", dijo al hacer referencia a la ayuda financiera que brindó el organismo financiero internacional, cuya contrapartida, se estima, será un ajuste en las cuentas públicas.

Moyano, que está siendo investigado por la Justicia, también criticó al Ejecutivo en el programa televisivo Debo Decir, que se emitió el domingo por la noche.  Allí defendió la medida de fuerza y hasta tuvo palabras condescendientes con la exmandataria y actual senadora, Cristina Fernández de Kirchner: dijo que el paro "no afecta a la democracia" y que "con Cristina comía todo el mundo y ahora hay gente que no come".

Acto seguido, expresó que no desea que Macri abandone el Gobierno, sino que haga cosas "que no causen dolor" y "escuche a la gente".

El pedido de “escuchar los reclamos” fue general en el ámbito sindical.

El titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, dijo que su gremio se adhiere a la huelga de esta jornada porque el Gobierno "no supo interpretar o escuchar" su reclamo.

"La economía se dolarizó, pero el salario es en pesos", se quejó en declaraciones radiales. "El trabajador pierde poder adquisitivo”, enfatizó.

En ese sentido, sostuvo que la UTA "acompaña esta medida de la CGT" y reclama cambios en la política económica. Entre otras cuestiones, resaltó "la falta de trabajo".

Fernández también expuso que desde la Confederación General del Trabajo (CGT) están buscando salidas posibles. "Como política de Estado queremos privilegiar la salud, la educación, las economías regionales, el empleo y la producción" dado que los sindicatos están "convencidos de que ese es el camino para crecer".

Consideró que tienen que "juntarse empresarios, trabajadores y políticos para buscar una política económica que la encaminemos todos" y remarcó que "no se entiende por qué no se hace eso, en este Gobierno y en el anterior tampoco".

Luego aseguró que "nadie está en contra del Gobierno" porque "lo votó el pueblo", pero la situación económica "explotó", advirtió.

Así como en las calles, el paro también se sintió en el aire: se interrumpió el servicio en todos los aeropuertos del país (salvo el de la localidad bonaerense de El Palomar). Esto provocó que más de 71.000 pasajeros de vuelos de cabotaje e internacionales se vieran afectados. Sólo en los aeropuertos Jorge Newbery, de Buenos Aires; y Ministro Pistarini, de Ezeiza, se cancelaron y reprogramaron 594 vuelos.

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