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Los "herederos" de Vogue se casan en una ceremonia íntima y glamorosa

09-07-2018 Bee Shaffer, hija de Anna Wintour, se casa con Francesco Carrozzini, hijo de Franca Sozzani, fallecida directora de la cabecera en Italia
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Los herederos de las dos gurús más prestigiosas del mundo de la moda ya son marido y mujer.

El fotógrafo italiano Francesco Carrozzini, de 35 años, hijo de la mítica directora de Vogue Italia Franca Sozzani, fallecida en 2016, y la periodista británica Katherine Bee Shaffer, de 30 años e hija de Anna Wintour, que dirige la edición estadounidense de la misma revista, dieron el "Sí, quiero" el pasado sábado 7 de julio en una íntima y fastuosa ceremonia en Estados Unidos.

A pesar de que son los hijos de dos iconos internacionales, los cachorros de Vogue llevaron su relación con discreción. Y también en esta línea celebraron su boda.

Carrozzini, fotógrafo y cineasta, contaba en una entrevista con Vanity Fair Italia que se conocieron en casa de él hace ahora 16 años. La había invitado para ver la película "Deseo de una mañana de verano", de Michelangelo Antonioni.

Aunque sus madres eran íntimas desde hacía mucho tiempo, ellos no se habían visto antes. Pero en ese momento no surgió el amor y no volvieron a verse hasta que hace dos años coincidieron en la alfombra roja de la gala del Met y ahí se enamoraron, detalló el diario El País. 

También dijo lo que le enamoró de ella: "Es una persona muy generosa y yo también, aunque lo soy con mis amigos, no con todos. Ambos somos como nuestras madres, muy cerrados al principio, pero si después estás de nuestra parte somos muy leales".

A eso se añade que han tenido en general una vida bastante similar, lo que hizo más fácil que empezara a nacer una afinidad entre ellos. 

El joven también explica que llevan una vida en común tranquila y sencilla, "de retiro". "Yo viajo mucho y cuando estoy en casa, me quedo en casa. No hacemos muchas cosas glamurosas, vemos a sus amigos y a los míos, que ahora se están conociendo", dijo.

El novio ya adelantaba en esa entrevista que sería una boda íntima, "con menos de 200 invitados, un grupo de comensales en el campo", en casa de ella. El lugar elegido para el enlace se conocía desde hace tiempo: una finca de la familia Wintour en Long Island, Nueva York. Un entorno natural paradisíaco, de 17.000 hectáreas.

Charles Shaffer, el hijo mayor de la dama de la moda, también se casó allí en 2014. Y como entonces, también en esta ocasión la propia Anna Wintour se encargó de preparar la decoración y darle su toque personal.

Sin embargo, la lista de los comensales ha sido una de las grandes incógnitas del enlace. Entre los seguros se encontraban los fotógrafos Mario Testino y Bruce Weber y la actriz Dianna Agron, muy cercanos a la familia. El actor británico Colin Firth y su esposa Livia, que son amigos estrechos de la pareja, posiblemente tampoco faltaron a la celebración.

El otro gran enigma era el creador del vestido de la novia. Lo que está claro es que el elegido ganó la lotería de la moda. Sí se sabe que en la fiesta las redes sociales estuvieron vetadas para los invitados, por lo que costará encontrar fotos del codiciado enlace.

No se han casado por la iglesia porque ella es laica; y ya hace unas semanas el novio dejaba caer que viajarían a Italia de luna de miel. 

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